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21 de marzo de 2013

CÓMO HACER QUE REIRSE EN EL CINE RESULTE INCÓMODO

CRÍTICA de Los Amantes Pasajeros (Versión recortada)

La última película de Pedro Almodóvar se nos presenta como su vuelta a la comedia, a la comedia más absurda. Una cinta de carcajada fácil y de puro entretenimiento pese a tener ciertas escenas sobrantes, de muy poco peso para la historia y que la hace perder ritmo. Los Amantes Pasajeros es una historia grotesca de esas que hacen sentir incómodo al espectador en su butaca y que son tan propias del encumbrado director manchego.

             De guión suelto y acertado en algunos chistes pero pobre y repetitivo, obcecado en el recuso erótico-sexual. Con grandes interpretaciones del trío protagonista y muy mediocres de algún secundario, Almodóvar acierta al elegir a Cámara, Arévalo y Areces, los tres actores cómicos más en boga del momento, que han sabido acoplarse entre sí perfectamente. Los Amantes Pasajeros es un auténtico auto-homenaje, que bien podría titularse Locazas al borde de un ataque de nervios.

7 de marzo de 2013

DE TRIPAS CORAZÓN

CRÍTICA de Hansel y Gretel: cazadores de brujas
Un cuento, violentamente espectacular.

Nueva entrega, de acción y emoción, de la moda de versiones de cuantos clásicos. Sigue la línea de violencia, sangre e intestinos de Zombis Nazis, la película anterior del director noruego Tommy Wirkola.

Visualmente impactante. Podemos decir que ha nacido para el 3D. Sin él perdería notablemente su espectacularidad. Aunque abusa mucho del recurso de dar la sensación de que se están arrojando objetos al público. Que en una medida correcta es muy emocionante, pero en este caso, el exceso la perjudica. El diseño artístico y la recreación del ambiente histórico y de cuento son muy acertados.  Pero entran en el error de intentar insertar tecnología bélica en una época y entorno no adecuados. Últimamente falta un recurso para llevar estás historias a la acción de batalla trepidante sin meter a calzador armas muy poco creíbles.

Usa también la herramienta del susto violento con el cambio de toma o el giro de cámara. Y a eso acompaña un terrorífico maquillaje que deforma la cara de las brujas recreando podredumbre que nos trae a la cabeza los rostros de los zombis del anterior trabajo de Wirkola. Tras esas armas poco creíbles y maquillajes terroríficos encontramos unas interpretaciones bastante correctas, pero que ni mejoran ni empeoran la cinta. Es interesante que Wirkola elija para los papeles principales actores poco conocidos y para los secundarios, actores escandinavos o daneses desconocidos para el público de Hollywood.

Quizás no necesite una gran interpretación pues aunque la ligación entre las escenas de sangre y sesos tiene mucho más peso que en Zombis Nazis, no es una gran historia. Es una versión distinta del cuento pero en la línea de los últimos remakes. El guión, coescrito por el director escandinavo, tiene una estructura poco original basada en la sucesión de batallas violentas y de sustos. Y, aún viniendo de una obra literaria con mucha moraleja, como son todos estos cuentos, vemos una película vacía de mensaje más que el de Quemar a una bruja es la mejor manera de acabar con ella.

Además de los efectos especiales, la música es de lo más destacable de la película. Una más que correcta mezcla de rock para las escenas de acción y batallas y de instrumentos sinfónicos para la ambientación medieval o postmedieval y fantástica.

El aroma general que desprende la película se enfrenta con el género del que toma la idea. Hansel y Gretel: cazadores de brujas es una película de acción pero no deja de ser un cuento. Todas esas ideas de la magia negra, o de la magia blanca, la ternura de una trol que cuida de Gretel… nos dan esa sensación de que estamos viendo, una especie de segunda parte del cuento clásico de Hansel y Gretel. Pero la violencia desmedida, la sobreabundancia de sangre y vísceras y otros elementos poco infantiles, devuelven al espectador a su madurez. Pues esta película, no es un cuento para niños.
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16 de octubre de 2011

¡DONY, NO ESTÁS EN TU ELEMENTO!

Unas líneas sobre EL GRAN LEBOWSKY



Es conocido ese tipo de películas con la que tus amigos te insisten e insisten hasta que la ves. Pero no son tan numerosas aquellas que, después de este proceder, te motivan de tal forma que eres tú el que comienza a insistir con ella creándose así una cadena hasta que por fin todo tu entorno ve esa magnifica película que, en este caso es, El Gran Lebowski.

            Bien es verdad que los hermanos Coen, no son unos legos y desconocidos aficionados a las películas ni son recordados, precisamente, por sus mediocres filmes. Pero es que El Gran Lewoski (desde ahora EGL) es su mejor trabajo. Y no me quedo ahí, EGL es (según muchos autores) la primera gran película de culto del cine contemporáneo o del siglo XXI, aunque estrenada en 1998.

            EGL carece de argumento racional y estructura sólida. Se trata de un conjunto de escenas costumbristas norteamericanas desde el punto de vista del pasotismo. Y es que EGL cuenta una maravillosa historia: qué le pasó al Nota después de que se mearan en su alfombra. El Nota es uno de esos personajes que quedarán para la historia del cine.

            Jeff Bridges es quien encarna al tipo mas vago de Los Ángeles y muy posiblemente del mundo entero. Para El Nota (Noti, Notarino o Su Notísima) una aventura al modo de un autentico thriller de suspense se puede convertir en un autentico aburrimiento. No por nada estamos hablando de un hombre que paga un brick de leche con un cheque por la pereza que da ir al banco a sacar dinero.

El Nota es un héroe. Un héroe que se pasa la vida en una bolera y bebiendo rusos blancos. Y como todo héroe tiene un compañero, El Nota tiene a Walter. Sé de muchos que pensáis que Walter merece un artículo aparte. ¿Un artículo? ¡Un libro entero! El papel del gran John Goodman (gran no sólo es por su maestría actuando) es algo único en este mundo.

Hay estudios que aseguran que se puede convertir en uno de los hombres más influyentes de las últimas décadas. Fuera de bromas, la ironía y la mordaz crítica que los Cohen ejercen a través de este personaje hacen de Walter uno de los papeles más interesantes y, por otro lado, mejor interpretados de la carrera de Goodman.

No quería dejar de citar a Philip Saymour Hofman. Un actor camaleónico y genial, poco valorado en la industria hollywodiense. Aquí interpreta al subordinado y, en cierta manera, amanerado secretario del otro Jeffrey Lebowsky, el magnate cornudo. En algunas fuentes lo comparan con el personaje de The Simpson, Smithers. Un insulto al gran papel de Hofman.

Mención especial también para otros dos habituales de la pareja de directores más laureada de la historia. Steve Buscemi como Dony y John Turturro en el papel de Jesús. Si el pobre Dony nunca estuvo en su elemento, Buscemi lo estaba y de manera magistral. El eterno secundario (excepto en casos puntuales como su exitosa serie Boardwalk Empire) sabe calcar el papel del apocado y triste compañero de equipo de bolos y único amigo de Walter y el Nota.

Posiblemente la escena más famosa de la cinta es la que tiene como protagonista a Jesús Quintana. Como fondo musical la versión de Hotel California de los Gipsy Kings. Y un magnifico John Turturro interpretando a un chicano creído y estirado con un truculento pasado de escándalos sexuales.

Hotel California es sólo una de las pequeñas joyas escogidas para la banda sonora del film. Si algo me entusiasma especialmente de las películas de Ethan y Joel Cohen es su selección musical. En este caso, como en el resto de sus cintas, corre a cargo del compositor newyorkino Carter Burwell. My condition de Kenny Rogers o The man in me del Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Bob Dylan, son algunas de las piezas magistralmente seleccionadas para las escenas centrales del film.

Un resumen perfecto, científicamente hablando, de la película sería el término fuck en cada una de sus formas y conjugaciones. Esta expresión, en castellano joder y traducida en el doblaje como cojones, se dice hasta en 241 ocasiones. Lo que equivale a 2,5 veces por minuto. Llegando a enlazar dos o tres en la misma frase.

Cuando una persona ve por primera vez EGL, se pregunta desde el minuto uno el sentido de la película. Eso guarda una conexión directa con la intención de la cinta. Pienso que EGL está escrita para, precisamente, no ser entendida en un primer visionado. Hay que esperar a una segunda vez para localizar los detalles más importantes de la misma.

Por eso, os invito a ver a este políticamente incorrecto filme lleno de tacos, elementos soeces y escenas aparentemente absurdas. Pero que constituye un ejercicio filosófico sobre el sentido de la vida y otras preguntas eternas. No es necesario que la veáis 7 ú 8 veces como yo, pero con una os quedaréis como estábais.

                    Os pongo esos deberes. Próximamente profundizaremos en el tema.


13 de octubre de 2010

Mutis por el foro de Manuel Alexandre

O    
 12 Francos que iban a la Oficina Nacional a las 3 y decían Bienvenido Míster... ¿Y tú quien eres?

La tímida pero eterna sonrisa de un joven anciano.
Hace unos años unos compañeros y yo adaptamos e interpretamos ( o lo intentamos), la obra de teatro 12 Hombres sin Piedad del original 12 Angry men del estadounidense Reginal Rose. Pero como ejemplo y maestría habíamos tenido la versión de Estudio 1 protagonizada por José María Rodero y José Bódalo.
En ella se dejaba vislumbrar un señorín que interpretaba al Jurado nº5, un hombre tímido apocado, pero, si la situación así lo requería, podía sacar genio de donde aparentemente sólo había mediocridad. La descripción perfecta del actor que lo interpretaba; pero en este caso el Genio era con mayúsculas y con complemento del nombre: de la interpretación.
¿Y por qué cuento esto? Porque, como alguno que me conoce o que conoce la obra ya lo habrá imaginado, ese grandísimo actor nos dejó ayer. El gran Manuel Alexandre.
Sé que ayer, hoy y durante varios días serán litros y litros de tinta, minutos y minutos televisivos y bites y bites de blogs, los que ensalcen (también habrá alguno que critique) la figura del madrileño. Yo, no quiero ser menos, así que comentaré algunas cosas para el que me quiera leer.
No sólo tengo recuerdo suyo de 12 Hombres, que para aquellos chavales de 3º de E.S.O. acabó siendo 9 Hombres. Alexandre estuvo presenté en multitud de experiencias televisivas y cinematográficas en mi escasísimo haber.
Como amante de la caja tonta y de las buenas series, nunca se me olvidará que, como buen ladrón, era un habitual de La Oficina en aquella acertadísima producción de Antena 3. Pero donde verdaderamente era habitual era en un café nada conocido de Madrid, el Café Gijón, dado que aparte de actor, Manuel Alexandre, también era un gran amante del arte y la literatura.
Para los viejos románticos (especialmente lo de viejos), quedará en la memoria como el mítico (que no típico) actor secundario en, entre cientos, Bienvenido Míster Marshall, la trilogía Nacional de Berlanga o Atraco a las 3. Pero como soy de butaca joven, mi mayor recuerdo cinematográfico es ¿Y tú quién eres? Una tiernísima película en la que interpretaba a un enfermo de alzheimer. Con otro enorme, José Luis López Vázquez, que ya, desde el verano,  lo esperaba entre las bambalinas del foro.
Pero el papel que, para mí, siempre marcará a este actor es el de la tv movie 20-N. Llamarme lo que queráis, se que no tengo ni idea y menos criterio aún, pero no habrá actor que mejor interprete a Francisco Franco y me da igual lo que penséis…
Con él,  se fueron y van yendo, como es natural, actores que formaron una generación que marcó un antes y un después, actores de cambios, de innovación, actores de proto-revolución y yo me entiendo. Entre ellos: el ya citado cabinista, Fernando Fernán Gómez, Fernando Delgado, Agustín Gonzalez, José Sazatornil y un inmenso etcétera. Y no inmenso cuantitativamente, sino cualitativamente, como diría mi profesor de filosofía.
(Aplausos)
TELÓN o FIN, para gustos colores.