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24 de agosto de 2013

Diario de un becario de la televisión pública asturiana (III): Cuideiru Rules

Ya no queda nada. Algo de pena me invade cada día que marcho de Cabueñes. Algo de tristeza que se mezcla con el agobio que tengo habitualmente estos últimos días. Me queda algún tema pendiente. Otros ya fueron saliendo como mi encuentro con Jesús Fernández, que os lo conté en la última entrega..
          Mientras escribo escucho la versión del "Chalaneru" de Chus Pedro con Tejedor (hoy fue el descenso folklórico del Nalón), estoy melancólico. Precisamente la semana que me queda en TPA es la que me queda en Asturies. Tengo "puxos" aún sin haberme ido. Pero vamos a lo que vamos.
          No me gustan los toros. Tampoco soy contrario a ellos. No soy anti, pero tampoco pro. Hace unas semanas se me ocurrió contar cómo se prepara una corrida. La tauromaquia no es una afición asturiana, pero tiene cierto público, sobretodo en Xixón, donde se celebra la única feria y donde se mantiene la única plaza abierta en Asturies. Gracias a mi amigo Jaime Baizán me puse en contacto con Alfredo, jefe de personal de "El Bibio" (así se llama el coso gijonés) que también lo es del estadio "El Molinón". Pude conocer con Javi García, el cámara del que algunas veces os hablé, algunas de las tareas que se llevan a cabo, como la del enchiqueramiento. Me llamaron varias cosas la atención, una fue escuchar las voces de enchiquerar en amestáu y otra fue la cantidad de personas que trabajan en la plaza durante la semana grande gijonesa: 146 más los reservas, que son en torno a 30. Todos con su polo rojo. Mucha gente joven, la inmensa mayoría estudiantes, que aprovechan para sacarse un dinerín extra.
          Son una cifra parecida a los trabajadores del Ayuntamiento de Cudillero, una cifra no libre de polémica, como todo lo que engloba a ese Consistorio. Esta semana me tocó vivir desde la redacción los últimos capítulos del culebrón político municipal más importante de toda España en este momento. Ya van cinco alcaldes, que en realidad son cuatro porque el nuevo es el viejo. Nunca imaginé que Cuideiru volvería a ser noticia a nivel nacional por tema político. Toda la vida tuve la política pixueta como un algo sin novedades, algo con poco movimiento donde siempre estaban los mismos, o el mismo. Quizá ese era el problema. Mucho poder nunca es bueno y durante mucho tiempo tampoco.
          La población pixueta ahora se divide entre los que quieren ser alcalde y no pueden, los que no quieren y los que ya lo fueron... y el resto son parrochas o palometas roxas. El humor es la única forma de tomarlo porque si me paro a pensarlo sólo me pude infundir tristeza. Poco fui esté verano por allí, lo echo de menos y aunque esta semana lo tuve muy presente, no fue como quisiera. Cuideru siempre me sonó a olas, a gaviotas, a gaitas y a algún amigo preguntando "¿Qué dicis?¿Hay novedá?". El viernes Cuideiru sonaba a gritos, a insultos, a ira y a odio. Parece que los pixuetos son todos enemigos. ¡Hasta para el Premio Príncipe de Asturias al Pueblo Ejemplar se presentan por separado!.
          Una compañera, Laura, cree que tiene algo que ver con su pasado vikingo. No está desencaminada. Aquellos piratas rubios y pelirrojos fueron listos para buscar allí refugio. "La villa sin gobierno" se asienta como puede en un codo de la costa occidental asturiana que es brava y juguetona al tiempo, como los propios pixuetos. Es irónico que el nuevo-viejo alcalde de la villa marinero-turística luzca un pendiente en una oreja. También que le cueste posar con el bastón de mando cuando no deja de aferrarse a él. A fin de cuentas el alcalde de Cuideiru se elige y se deja de elegir en el PSOE local, en Oviedo en la sede de la FSA y en los Juzgados y en el madrileño y universitario barrio de Moncloa, todos sitios honorables. Pero ninguno el que debe de ser: Cuideiru.
         Es un pueblo distinto, siempre lo fue. Vive mirando a la mar y enamorado de ella. Eso es lo que tiene, una locura de amor. Las dos caras de ese paraíso de marineros, caízos, aldeanos y vaqueiros.
         Nada hay nuevo bajo el sol. Ya lo canta Nuberu, que acaba de volver sin haber dejado de irse:
"Siempre tamos dividíos,
cada un mira pal so sitiu.
Pa facer Asturies grande
vamos trabayar unios".

Buanis nuachis.

8 de agosto de 2013

Diario de un becario de la televisión pública asturiana (II): MacCrimmon

Tarde del jueves 8 de julio, tarde tranquila y serena. Vuelvo a este turno. Los practicantes alternamos los turnos. Después de un finde intenso pero sin mucha chicha me meto de lleno en temas propios. Es importante proponer cosas, no dejarse llevar por las notas de prensa y las convocatorias, que por supuesto hay que cubrir, y moverse. Aunque sea becario. Me sigue sin gustar ese palabro.

      Ayer en Aller, tuve la oportunidad de charlar con el gaitero Jesús Fernández en una casa que tiene encima de Cabañaquinta. Quizá esos aires y estar tan cerca del cielo le inspiren para ganar tres trofeos Remis Ovalle y, la semana pasada, el prestigioso MacCrimmon. El antiguo MacCallan es algo más que prestigioso, es legendario. Y Jesús se metió en esa lista tan importante que empezó Xuacu Amieva allá por 1986. Tuve el trofeo en mis manos, una gaita plateada con flecos de hilo blanco, y más allá de su peso tuve una sensación muy grande de orgullo. El año pasado mi amigo Javier Menéndez, avilesino y gaitero de Avante Cuideiru quedó segundo y se quedó a las puertas, también hubiera estado genial que se lo llevase él.

      No os cuento mucho más porque el reportaje está aún por emitirse. Lo subí a grabar con Javi García, uno de los mejores cámaras de esta tele (todos son grandes) y nos quedaron unos planos guapísimos con ese paisaje de fondo. Nos costó llegar y nos costó volver, pero mereció la pena.

      Jesús acababa de llegar del Festival Intercéltico de Lorient donde ya había competido cinco veces y volvía contento, orgulloso de ser el primero que ganaba un año de Asturies. Está de acuerdo conmigo en que se nos reconoce mucho más fuera de España que en el interior. El primer ejemplo son nuestros vecinos, a los que algunos consideran hermanos. Está claro que el veto para la entrada de Asturies en Naciones Celtas pesa, pero la importancia de nuestra tierra en el panorama celta internacional es tan grande como las demás. Lisardo Lombardía, como cabeza institucional de esta presencia asturiana, dirige la cita cumbre del mundo celta que en este, nuestro año, tiene una delegación de casi 250 asturianos y que no deja de crecer.

      Sigo soñando con ir y cubrirlo. En esta casa ese honor lo tiene Dani Gayoso que nos manda cada día y por partida doble las crónicas de un Festival, que en palabras de Xosé Antón Ambas, "ye la carta de presentación más importante d'Asturies n'Europa". Yo digo más, para mí es con Fernando Alonso (y este cada vez menos) la más importante del mundo. Porque Asturies es gaita y Asturies es tambor pero Asturies es mucho más.

29 de julio de 2013

Diario de un becario de la televisión pública asturiana (I)

Pasado mañana hará un mes que entré por primera vez en el antiguo convento de Las Clarisas de Gijón en la imperiosa Universidad Laboral como becario. O practicante, que es como me gusta decir a mí. Un mes que me resulta ahora como media vida. Y no por ser mala experiencia, al contrario. Por encontrarme como en casa.
     A fin de cuentas es la casa de todos los asturianos, pese a que muchos no se diesen cuenta aún y pese a ciertos errores en la gestión. Pero no es momento para criticarla, no me vendría bien. Bromas a parte, no voy a esconder (nunca lo hice) mi apuesta por una tele pública asturiana.
     La Radio Televisión del Principado de Asturias es una joya que los asturianos no entendemos, al menos en la información. Le pasa como a la llingua y como a tantas cosas tan manoseadas por las ideas políticas y que no las sabemos proteger.
     Tampoco voy a decir que no tengo quejas, claro que las tengo. Nada es perfecto y menos un ser tan joven y cuyos y tutores son políticos y muchos de ellos contrarios a su existencia. Pero, siguiendo el mismo símil, esos son solo los tutores, los padres son todos y cada uno de los asturianos.
     Por y para los asturianos. Cada uno de su padre y de su madre, como los que ocupamos la redacción de informativos. Una redacción que envidian tantos compañeros míos. Allí hay de todo como en todos los lados. Fijo que hay malos rollos entre alguno, pero yo no los vi. Sólo noto los buenos.
     Como decía en broma a mis compañeros, ya salgo solo y me dejan cruzar sin cogerme la mano. No son temas grandes. Pero yo los veo inmensos. Son "mis" temas. De momento me tocó un poco de todo: algo de política, noticias de servicio público, incluso economía (¡menos mal que Olalla Pena, que sabe de esa ciencia del demonio, me lo corrigió!)...
     Pero lo gordo llegó la semana pasada. Nunca pensé que en mis primeras prácticas me iba a tocar algo así. Aunque la cercanía no es muy grande, lo que pasó en ese tren que llegaba a Compostela nos tocó a todos un poco. Desde la ya mencionada Olalla que tuvo que irse corriendo aquella noche con Javi (el primer cámara con el que salí a cubrir algo) para su ciudad, hasta los que nos quedamos en la redacción.
     Ese jueves, fiesta de Santiago, no fue un jueves normal. Aunque no hubo una programación especial, todos trabajamos en el tema. A mí me tocó explicar el increíble trabajo que realizan los equipos de apoyo psicosocial. Quienes por cierto, siguen trabajando con familias, heridos, testigos y voluntarios.
     A otros se les encargó contar qué había pasado, otros, indagar en un porqué que nadie sabía. Pero nuestra búsqueda incansable era la de algo que nunca quisimos encontrar y que, gracias a Dios, al final no lo hicimos: un asturiano en el tren.
     No me gustó nada esa información. A ninguno, pero hay que hacerla. Como tampoco me gustó ver las imágenes que algunos medios publicaron. No sé hasta que punto eso había que hacerlo. Precisamente, el día anterior, una persona disparó a otra en la cabeza en Avilés y había imágenes que no emitimos por su gravedad. Pero que pude ver. A veces este trabajo, como todos, no es lo agradable que debería.
      Pero, nunca habrá una asignatura en la facultad de "Cómo afronta un medio una catástrofe" y nosotros (porque allí somos cinco practicantes, bueno, alguno es becario...), llegaremos al mundo laboral con ella impartida.
      Ahora que lo pienso, esta experiencia es un máster genial del buen hacer. Sin ser pelota, nunca lo fui. Pero cuando me gusta algo, lo digo. Y en tele soy muy crítico, porque veo mucha y me gusta la buena.
      Me queda otro mes. Y otra experiencia nueva, un finde, el de esta semana.
      Ya os contaré. De momento.
       Buenas noches

   

18 de noviembre de 2011

Un error sin precedentes.

CRÓNICA GAITERA DE LOS PREMIOS PRÍNCIPE DE ASTURIAS 2011 (II)

Sin la Fundación Príncipe de Asturias, la gaita asturiana carecería de gran parte del conocimiento internacional que tiene. El apoyo que esta institución realiza a lo largo de su calendario de actividades es claro, cobrando especial importancia la ceremonia que, a mediados de octubre, celebra cada año para entregar su galardones.

           En cada tarde de ceremonia, las bandas de gaitas acompañadas por grupos de baile, que en algún caso hasta ejercen de tales, otras simplemente hacen bulto vestidos de asturiano, recorren las calles que llevan del hotel de La Reconquista al Teatro Campoamor y, a medida que van llegando se van colocando a ambos lados de la calle en los aledaños del mismo.

          Y, como cada año, Avante Cuideiru allí estaba. Eran las 4 de la tarde y en la calle General Yagüe (se ve que por Oviedo la ley de Memoria Histórica pasa de puntillas)punto de partida del desfile, los miembros de la banda hacían tiempo sin pensar lo que les esperaba. La indignación era plena. No se recordaba año en que la agrupación pixueta no se encontraba en un número importante, en los dos últimos fueron 2 y 3.

           El número 1 se reserva a Ciudad de Oviedo puesto que ésta es la que toca dentro de la sala y recibe a premiados e invitados en la propia entrada. Y, lo lógico es que, a continuación, se vayan situando las bandas de mayor renombre. Pues en la edición de 2011, la banda decana de gaitas asturianas que nace en 1985 y que, desde muy pronto es invitada a esta celebración, ocupa el número 17.

          Lo que es casi un insulto para la agrupación, quedarse en plena calle Uría. Donde no habría ni un alma, ni, ademas de otras grupos y bandas nadie oiría su música. La escusa de los organizadores fue que “había que rotar” y que todos los años no podían ser los mismos. En cambio, La Reina del Truébanu repetía en las escaleras del Hotel, una vez más. Sin con ésto querer ofender lo más mínimo a la banda de Navia.

           Tampoco con mis palabras quiero increpar a la Fundación. Sólo hacer notar la indignación que supone su notable error. Y no es por favoritismos, no comprendo por qué Naranco tampoco está, normalmente, en posiciones altas con la importancia y notoriedad del conjunto que dirige el maestro Xuacu Amieva.

           Ésto quedará como una anécdota, como no deja de ser el contenido de éstas crónicas. Un fallo que no está a la altura de una institución tan importante para el instrumento y la cultura asturianas.

           Hace un par de años, por ejemplo, la Fundación organizó un evento único e histórico para Asturias juntando en el escenario del Auditorio ovetense a algunos de los más importantes gaiteros del mundo. El ya citado Xuacu Amieva actuó de cicerone en un encuentro musical y culturalmente delicioso en el que se dieron cita, entre otros, Fred Morrison, de Escocia o el irlandés Jarlath Henderson.

           Volviendo a la desierta y principal arteria de Oviedo, el pasillo que las formaciones hacían por la calle Uría sirvió de escaparate para caras habituales de los Premios: Eduard Punset, Jacobo Cosmen, miembros de las formaciones asturianas de PP o PSOE, Juan Ramón Lucas o Miguel Ángel Revilla. Y también caras nuevas en este acto pero conocidas para el público: Tita Cervera, Rosa Díez en precampaña, acompaña del candidato asturiano Ignacio Prendes o el consejero de Economía y Sector Público José Manuel del Rivero.

          Son algunos de los nombres que se dieron cita en el acto más internacional que se celebra en Asturias y el más asturiano y gaitero de la cultura internacional.

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25 de octubre de 2011

La fiesta mundial de la gaita asturiana.

CRÓNICA GAITERA DE LOS PREMIOS PRÍNCIPE DE ASTURIAS 2011 (I)


Leonard Cohen se quita el sombrero ante los gaiteros asturianos.

            Así tituló el diario El Mundo la semana pasada y así se recibió en todo el planeta. Año tras año, las gaitas asturianas vuelven a sonar en el mundo entero. Por que los Premios Príncipe de Asturias se ven de muchas maneras, tienen distintos aromas y texturas diversas, pero lo que está claro es que suenan a gaitas.

            Y lo que suena a gaita, suena a Asturies. Es todo un uno. Los Premios no los entrega el Príncipe, ni los entrega la Fundación, los entregan todos los asturianos y asturianas, independientemente del nivel monárquico del tema. Eso da igual. Uviéu es la capital cultural del mundo, todos los ojos se ponen sobre la capital del Paraíso Natural y sus ciudadanos lo saben.

            Los ovetenses sienten estos premios como suyos y así lo expresan. En cada ceremonia, la calle Pelayo y la plaza de La Escandalera, anexas al Teatro Campoamor, se llenan de gente que también quiere asistir al acto cultural más importante del calendario español. Aunque carezcan de entradas, son un invitado más.
             
             Manuel de la Fuente escribía en el ABC del sábado 22 de octubre: Gaitas por aquí, gaitas por allá (el poderío, la braveza y la magia de este pueblo vive en ellas, igual que en su ancestral memoria). Ése fue, entre otros halagos a la ciudadanía asturiana y ovetense, un resumen precioso de lo que significa el instrumento celta por antonomasia para el pueblo astur.
            
             Un gaitero vive este acontecimiento de una manera doblemente especial. Además del sentimiento único de unirse a la gaita para hacerla sonar y de ser un asturiano más que vive sus premios, el instrumentista tradicional asturiano (incluyendo percusionistas, acordeonistas...) sabe que ésa es la mayor plataforma de exportación de su música al mundo entero.

             Este año fueron unos Premios raros, hacía años que no había premiados tan poco conocidos y eso se notó en la calle Uría (que, además de principal vía de la ciudad, es una de las que conecta el hotel con el teatro), donde excepto las bandas de gaitas y grupos folclóricos, apenas había un alma.

            Pero no sólo es durante la ceremonia cuando se escucha la música tradicional. Durante toda la semana distintas agrupaciones guardan las puertas del Hotel de la Reconquista a la espera de premiados e invitados.

             Éste es el caso de Avante Cuideiru (junto con Naranco, banda decana de Asturies) que desde primera hora de la mañana del viernes se aposta a las puertas del hotel, como cada año. Con su habitual Danza Queimada empieza el recital. Eran las diez y la mañana y, acompañados, en este caso, por la Banda Gaites de Cangues d'Onís y Reina del Truébanu de Navia, los gaiteros pixuetos deleitaban a periodistas y curiosos.

             Cuatro horas de concierto y recibimiento de coches tintados en el que se pudieron escuchar Chalaneru, Corri corri, l'Estrecheiru, Pericote, Cuando fui a Covadonga o Mocina dame besín. Poniendo el toque musical a las llegadas de, entre otros, Rodrigo Rato, Tita Cervera, Juan Váquez, Vicente Gotor, Francisco Álvarez-Cascos (tímidamente aplaudido), Miguel Induráin (masivamente aplaudido), periodistas, aristócratas, gente con dinero, gente que lo aparentaba, etc...

              Con la llegada de la Reina y su recibimiento por los representantes de las instituciones presentes: los Presidentes del Gobiernu del Principáu, de la Xunta Xeneral Fernando Goñi, de la Fundación Matías Rodríguez Inciarte y el nuevo Delegado del Gobierno Francisco González Zapico; llegaba el descanso y la comida.
 
               Avante Cuideiru y Reina del Truébano lo hicieron en un chigre de la calle Campoamor, que sería lo más cerca que estarían de algo con ese nombre esa tarde.

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20 de octubre de 2011

La invitación de un "Príncipe de Asturias"

No voy a comentar nada sobre la muerte de Gadafi ni sobre el fin de ETA, pero voy a hablar de actualidad. No voy a escribir sobre Andalucía, ni sobre los gitanos, ni sobre la Guerra Civil, pero voy a hablar de Federico García Lorca. No voy ha pensar en rimas, ni en pareados o sonetos, pensare mas bien en música, voy a hablar de poesía. No voy a sentenciar sobre el judaísmo, ni siquiera sobre cine,  pero voy a hablar de un Cohen.

            Año tras año sigo los Premios Príncipe de Asturias con más con menos cercanía. Muchas veces implicado en la ambientación musical y cultural. Y recientemente, los últimos años con Avante Cuideiru siendo testigo, y casi protagonista, cada año, de primera mano del acontecimiento cultural más importante de Uviéu y de toda España.


            Reconozco que este año estuve tentado en perdérmelos. Pero una noticia, como suele ser habitual, me hizo cambiar de opinión. El diario El Mundo titulaba en la home de su edición web, Leonard Cohen se quita el sombrero ante los gaiteros asturianos.

            Quizá un titular demasiado pretencioso. Pero no había sido un periódico, ni mucho menos, asturiano. Me hizo pensar. Una de las cosas por las que quiero ser periodista, y así se lo escribí a Concha Edo en mi primera clase de Teoría y Práctica del Periodismo, es porque me encanta estar en el centro de la noticia (estar, no ser), conocer de primera mano y mostrarlo así a quien quiera escucharme o leerme.

            De momento, sólo me leéis vosotros (os tuteo porque ya sois como de la familia). ¡Y vaya un sólo! Soy de los blogueros con menos lectores más orgulloso de sus seguidores. Y no os iba a privar de la crónica de los Premios Príncipe de este año. La visión de un gaitero. La única, o de las pocas primicias que podéis encontrar en este blog. Siendo la de la útima edición de las diez entradas más leídas, un año más tarde.

            Vosotros y Leonard Cohen me habéis convencido. Y aquí estoy, peleándome con el portátil y las fuerzas cinéticas de cada una de las curvas de la carretera que cruza los montes que separan el paraíso de la realidad. Es muy complicado escribir en un Automóviles Luarca S.A:

            Quiero esforzarme en este artículo con lo poco que se del Premio Príncipe de Asturias de las Letras de este año. No es que el resto no me interesen, pero Cohen fue el que me llamó a su llegada al Reconquista. Quiero esforzarme para que en pocas líneas comprendáis los sentimientos que me mueven a volver a casa.
            Si su conocimiento sobre España se centraba en su pasión desmedida por la obra de Federico García Lorca y el flamenco, sin duda el autor del tan versionado Hallelujah, enriquecerá ese sentimiento, como tantos premiados antes, con su visita a Asturies. No espero que se enamore de ella como Woddy Allen, pero la estancia en esta tierra marca un antes y un después en la vida y carrera de tantos artistas, humanistas y comunicadores.

             A las nueve y media de esta mañana corría por los pasillos de la madrileña estación de metro de la Avenida de América y de pronto se me puso la piel de gallina. Un hombre de esos que se ganan la vida con una guitarra, un amplificador, un micro, su voz y la caridad de la gente cantaba I'm your man. Sabía que hacía bien en venir, era la segunda señal, no podía ser casualidad.

            Voy a confesarme una vez más. No sé de música. O no se tanto como me gustaría saber. Prácticamente nunca había escuchado a Leonard Cohen. Cierta versión de alguna de sus canciones y poco más. Así que decidí a conocer a quien me había llamado y me puse una canción suya en Internet. Desde el primer acorde de aquel tema me dí cuenta que la música de aquel que había llamado a su hija como el Poeta en Nueva York me había gustado desde siempre.

              Escribo estas última líneas entrando en mi casa. Uviéu la capital mundial de la cultura, el arte, la ciencia, el deporte, la concordia, etc. Donde se entregan los Premios Príncipe de Asturias, unos premios que entregan los periodistas. Que son los profesionales más universales. O así debería de ser.

              Mañana a las diez estaré con mi gaita en la puerta del hotel Reconquista un año más. Y esta vez puedo decir, que en cierta manera, invitado por un premiado.

18 de septiembre de 2011

El gurupu

Cuando comemos al mediodía, por ejemplo, un cocido de garbanzos, plato archiconocido de la gastronomía madrileña, es normal darse el caso que nos sobre garbanzo incluso un poco de chorizo y algo de carne.
En muchas familias, entre otras la mía, es tradición el freírlo todo junto para la cena y degustar una sabrosa ropa vieja.
    Este plato hecho de sobras recalentadas no es una tradición que se limite sólo al cocido madrileño. El aprovechamiento de las sobras del plato principal de la comida para que sean cenadas es algo habitual en infinidad de culturas y pueblos.
    La ropa vieja guarda similitud con un plato que para mí fue todo un descubrimiento, el gurupu. Esto viene de las conversaciones que desde hace poco mantengo y mi amplio interés sobre un tema tan profundo como son los vaqueiros y su relevancia cultural. Temática que será muy recurrentes en futuros trabajos y tendrá su reflejo, también, en este blog.
    Y, es que, el gurupu es un plato de la tradición vaqueira. Para ello debo explicar que son los vaquieros.
Los vaqueiros d’alzada son, o fueron, un grupo etnográfico que se remonta a tiempos inmemoriales, su origen se apunta a la Edad Media y su desaparición a bien avanzado el siglo XX.  Practicaban la transumancia entre las zonas costeras asturianas de Cudillero y Valdés hasta Extremadura y La Mancha.
Enfrentado con la Iglesia y evitado por el pueblo, el vaqueiro constituyó una red única de transporte y comunicación entre el noroccidente asturiano y el sur de la meseta, desarrollando así, no solo una importantísima tradición de pastoreo, sino también una red cultural y étnica internuclear, casi sin precedentes en la península Ibérica.
Los vaqueiros, como los aldeanos asturianos, preparaban a menudo el pote de berzas. Plato típico cocinado a base de morcilla, chorizo, tocino, alguna faba y abundante berza. El pote sí que era el plato fuerte de la cultura asturiana durante los siglos XVIII y XIX, la fabada cobraría protagonismo más adelante ya que ésta lengumbre era cara y escasa, prácticamente limitada a las clases altas.
Su preparación consiste en lo siguiente. Para la cena se aprovechaban las sobras del pote del mediodía. Ya no había chorizo, es lo primero que desparece; con la morcilla otro tanto, quizás algo de faba y carne y, sobretodo berza.
Se unta una sartén con tocino y se deja calentar. a continuación, vertemos en la sarten todas las sobras del pote. A ellas se le va añadiendo harina de maíz torrada y se remueve hasta que nos quede una masa compacta.
La harina de maíz es de uso muy frecuente en la gastronomía asturiana, era y es un vegetal muy dado a la extensa plantación en el territorio asturiano desde su llegada de América.
Volvemos a la masa del gurupu a la que practicamos un agujero en el centro. Durante la preparación anterior también cocinamos un sofrito de chorizo y jamón que introducimos por ese agujero, esto dará un sabor intenso y un gusto jugoso al plato
    Una vez preparado, era comido en grupo en torno al él. De ahí el nombre, el término gurupu se trata de una desviación fónica del asturiano grupu.
    He aquí el momento en el que mi conversación con Daniel Martinez, quien me da a conocer ésta tradición gastronomica y que está al frente de Comarca Vaqueira, llega a un punto clave. Es inquietante cómo las culturas, aparentemente tan distantes, pueden llegar a encontrarse de un modo tan sorprendente.
Si a mí me hablan de un plato hecho con las sobras de un cocido, haciendo una masa y añadiendo a ella esas sobras, y, lo más significativo, que éste plato se comiera en grupo, todos en torno a la fuente y comiendo de la misma, yo no puedo dejar de pensar el el gofio canario y el escaldón.
Sorprendentemente, el ser humano nos vuelve a desmostrar que en la cultura y, muy especialmente en la gastronomía, tiende a los mismos modos y costumbres al rededor del mundo y a lo largo de la historia.
Yo haré como los vaqueiros. Cortaré un trozo de lo que me sobre del gurupu y me lo guardaré en el bolsillo para mañana en mi labor. Ya que ésta no será la última vez que me veáis escribir sobre los vaqueiros ni sobre esa sensación que me inquieta desde hace un tiempo. De como las personas pueden llegar siempre a los mismos puntos, a los mimos usos y formas, distanciados tantísimo en el espacio y el tiempo.
Y es que no hay nada nuevo bajo el sol, como dijo aquél.

8 de agosto de 2011

Bandos y banderes


Asturies, vuelve a traer polémica una vegada más, si non ye pol Ave, ye por Hevia y, agora, la nuesa bandera ye  motivu de griesca. Taba viendo’l vidiu onde’l seleccionar sub-19 garra-y al probe Muñiz la so bandera de la Cruz de la Victoria, con una cara de ira y cabréu que asustaba a un xeneral.

   ¿Asturies cabrea? ¿Asturies crea l’efeuto que esti paisanu cree? ¿Esti paisanu daríase cuenta de la repercusión de la so fechoría? Pol momento nun creo que sea admitíu de bon gradu n’esta tierra. Ye meyor celebrar con una bandera Bertín que con una  Pelayín. ¿A onde tamos llegando?


   La norma, también ye verdá, llera clara, nun tan admitíes banderes autonómiques pol riesgu a la polémica que el señor seleccionador creó aún no habiéndola. Asturies nun causa polémica, Asturies ye to lo contrariu. ¿Dende cuando David Villa o Fernando Alonso o Samu Sánchez o Santi Cazorla o los xulgaores del Sporting o l’Uviéu, al sacar una bandera d’Asturties tan protestando pola so independencia o daqué paecíu?
Los asturianos tenemos Asturies muy dientro, tan dientro que ye lo primero en lo que piensen toos estos deportistas pa ofrecelo y dedicalo, por eso les banderes. Porque sienten Asturies casi al mesmu nivel que España. Pero, menos d’algún casu concretu, nengunu piensa defender otros colores que nun sean el collorau ya l’amariellu.

   Y lo que más sorpréndeme ye que la bandera que más sal en toles disciplines deportives, en to los estadios y canches, en toos los circuitos o en toes les piscines, sea agora y non enantes, motivu de desencuentru. Seique sea la mio boina, pero casi casi la Bandera d’Asturies ye símbolu de deportividá.

   Esto traime a la tiesta un recuerdu perguapu. Fai d’ellos años nel Gran Premiu de Xapón de Formula 1, una cámara enfocó a una mozina nipona que diva vestía de geisha. Pero nun llera un traxe cualquiera. Llera azul ya amariellu y plagadín de Crucecines de la Victoria. Y ellí taba, feliz, taba viendo correr al so ídolu y habíase fechu un traxe cola bandera que ella tanto veía pola televisión y que’l bicampeón del mundo lluce con orgullo, seique ella nun sepiera nunca que significa nin viniera enxamás Astuies.

   La bandera d’Asturies pue sinificar munches coses, pero nenguna d’elles negativa. La bandera la Cruz la Victoria ye simbolu de ídem, y güei más que nunca, ye símbolo de superación, d’unidá, de xuelgu llimpiu, de fraternidá y de magnanimidá. Pero, enxamás, pue dar llugar a una polémica como esta.

   Yo nun voy pedir la dimisión de Meléndez, nin creo que seya un facha, Pero espero que otres Federaciones nun aprendan na de la de fútbol y non cambien a la probe geisha el traxe asturianu por uno de flamenca ya la sonrisa por llágrimes.

7 de mayo de 2011

Y treinta años dempués seguimos en llucha por lo llóxicu.

Ayeri fue el Día de les Lletres Asturianes, de les mios lletres, de les nueses lletres. Seique el mio precariu asturianu seya culpa de que los colexios au fui escolín nun quisieren afrecémelo, seique seya culpa de Rioprede por non facer obligatoria la ufierta de la mio llingua, también nos concertaos. O seique seya culpa de toos por non dase cuenta de lo que ye el falar d’un pueblu, de lo que ye la realidá d’Asturies. Por esu güey el mio asturianu ye una amestadura (ya nunca meyor dicho) de lo que falase na cai, de lo que falase na mio casa, del pocu pixuatu que se, de los cantares ya de les traducciones non muy fiables d’internet.
                Hubiérame prestao permunchu haber tao ayeri na manifestación ya nel actu nel tan queriu ya conociu teatru Campoamor. Asturies llucha polos sos drechos, pol reconocimientu la so realidá. Porque el problema mas grandi d’esti país d’Asturies ye que los que manden nun conocen o nun quieren conocer la realidá ya los intereses del pueblu. Dándonos igual les orientaciones polítiques la realidá falante d’Asturies ye, además del castellán, la llingua materna de los asturianos.
                Como diz el single d’esti añu de Musicos pola Oficialidá, somos más de dos pa dar la cara. Una cara que, los que manden ya seya col poder políticu o col económicu, nun faen más que partinos. Pero equí tamos otra vegada en sin mieu que nos la partan otra vegada pa lluchar por una realidá. Aunque güei siga diciéndose perí que l’asturianu ye una llingua de xateros (con tol respetu pa los trabayaores del campu), de pimplaos nel chigre o d’ignorantes, yo quiero glayar que los ignorantes ya munches vegaes los pimplaos son los que nun conocen lo que ye l’asturianu, la riqueza, l’estudiu, el trabayu que se fae en tornu…
                Quien niegue les tradiciones asturianes, la cultura, la música ya, por supuestu, l’asturianu como la so llingua que dexe de sentise asturianu y que garre el Negrón y marche. Nun lo queremos. Yo nun soy independentista, Asturies ye España, pero nun voy llamer l’aposentu  a naide, ya menos entovia a dellos cazurrones castiellanos. Y dígolo en sin racismos, que tengo munchos amigos de Burgos, de Pucela…
                Amás, si n’Asturies tenemos to los medios posibles pa usar la nuesa llingua como tien que facese. Por exemplu, na Radiu ya na Televisión del Principáu ye absurdo que sólo pueda vese n’asturianu los programes sobre cultura. ¿Qué pasa que l’asturianu nun ta a la altura de ilustrar les noticies o los deportes? Llamóme profundamente l’atención que profesionales d’esti mediu que tienen que trabayar na llingua de Castiella son asturparlantes. Exemplos d’esto son Miguel Fernandi, que narra los partios del Uviéu, ye'l cantante de Skama la Rede. O Cristóbal Ruitiña, presentador de TPA Noticias y radactor de Les Noticies.
                Otra cosa que llámame l’atención (a mi llámame tou la atención, paezco filósofu) ye que la defensa l’asturianu ta orientá única ya exclusivamente a la política d’esquerdes. O diciendolu d’otra manera, si tas pola oficialidá o yes nacionaliegu o comunista. La llingua nun tien que ser un tema políticu y asina cualquier partíu que conozca cual ye la realidá d’Asturies puxaria por usu normal ya dignu d’ella a l’altura del restu.
                Porque esa ye otra cosa. Si les batalles de que l’asturianu ye una llingua y non un dialectu, del reconocimiento de la so lliteratura, de la normalización… tas ganes, ¿por qué nun dar el siguente pasu llóxicu?
Fino esti comentariu col mio homenaxe domesticu ya particular o toa la xenti que sal de casa pa dar la cara ya lluchar. Pa dexar de ser masa, nun dexase llevar pola corriente que mueven los de Madrid o los de cai Fruela d’Uviéu. En refinitiva que se sienta a los asturianos y que se yos faiga casu.
Gracies por lleeme hasta equí.

31 de octubre de 2010

Entre roncones y corbatas, crónica de los Premios Príncipe 2010

             O MEMORIA DE UNO DE LOS MIL HIJOS DE SAN FELIPE (de Borbón) 
               Los  que me conozcáis, sabéis que el tema corbata no es, ni mucho menos, novedad para mí. Vivo, durante seis meses al año, ahogado y rodeado por, en torno, a 500 de las mismas. Pero lo de ese día es especial, porque cobra, casi, mayor valor social el atuendo que vistas que el porqué de que estés allí. Si ya el físico te acompaña, ni te cuento. Y si eres la esposa del hijo del jefe de Estado, pues te inventamos la belleza.
                A las diez y cuarto de la mañana, ya estaba vestido con el uniforme de invierno (dígase del traje asturiano) de la decana banda de gaitas Avante Cuideiru, detrás de una de esas plataformas para cámaras de televisión, sita en la esquina de Gil de Jaz con General Yagüe. O lo que es lo mismo, en frente del que parece el único hotel de Oviedo, el de la Reconquista.
                Para muchos, será llamativo saber que el lugar donde se reúnen las personalidades más importantes del mundo cuando les da por venir a Oviedo y que Woody Allen hizo escenario de Vicky Cristina Barcelona, fue hospicio, cuartel y hasta cárcel de mujeres. Pero parece extraño que frente a esa ovetense prisión femenina se congreguen durante tres días, a tres turnos, decenas de ciudadanos que, como buitres, acechan a su presa que no es más que el saludo de un periodista conocido, o si hay suerte, la mano del Presidente de Cantabria.
                Son ya y media y, salvo la salida y vuelta a entrar, como un torpedo, del Padre Ángel, no hay más movimiento. Como suele ser habitual respondo, con pocos datos y mucha imaginación, a un señor que me pregunta lo de siempre, -¿cuándo empieza?, ¿dónde tocáis?, ¿van a salir los Príncipes?... -Por dentro me río, -¿los Príncipes, antes de las once de la mañana?...- En fin…
                Por fin aparece la horda pixueta, por la esquina de Toreno. Y Sergio, el bombo y yo, delante del resto  hacemos acto de presencia en las escaleras del hotel. -Sergio, mira el Padre Ángel. Ye la tercera vez que lu veo salir en lo que vos llevo esperando.- Llegan los demás y comienza el ritual de enfaxáu. Lo que, como es normal, actúa de imán para tres o cuatro televisiones, dos o tres fotógrafos y la atención de los observadores ovetenses que madrugan para ver el paisaje y el paisanaje. Somos la exclusiva de Telemadrid, Sergio y Gatito, entrevistas estrella.
                Sobre las once, aparecen los que de la Losa venían de ensayar. Nuestros directores y nuestro nobel estrella de la gaita, tocan bajo la batuta de Xuacu Amieva, la Alborada de los Premios, cuya partitura recuerdo ahora que esta un bolsillo de mi chaleco. Esos primeros sones actúan de despertador para los de dentro y para nosotros que en sesenta segundos estamos colocados y tocando, como habitual novedad y de veterano estreno, la Danza Queimada. A veces pienso que Bastarrica pensó en nosotros cuando tituló la canción.
                Y, así, como el año pasado, era otro de los más de mil hijos de San Felipe. Porque, uno de los mayores atractivos del evento es la participación de más de mil gaitas, tambores, bombos, acordeones, panderos y gente, que aunque efectivamente bailasen, sólo estaba allí para lucir traje. Pero eso será por la tarde, por la mañana el protagonismo lo llevamos nosotros, Naranco (que no me preguntes por donde andaba) y la bigeneracional Reina del Truébano, que tocaban justo cuando no llegaba nadie, lo que nosotros aprovechamos para respirar un poco.
                La mañana transcurría y las entradas y salidas (éstas últimas a causa de un reportero del Sálvame) eran continuas: una muy popular Rosa María Calaf, el promulgador científico Eduard Punset que se iba volver loco o se iba a pelear con no sequien,  ese hombrecillo del deporte de la Primera llamado Sergio Sauca (en vez de la habitual María Escario), Pepa Bueno firmando autógrafos acompañada de director de informativos de RTVE, la extraña pareja: Lluís Xabel Álvarez con la ministrina de Cultura Mercedes Álvarez, que luego imaginé que sería Amelia Valcárcel y así se rompió la humorística situación.
Suena Panderetera y aparece una furgoneta de pasajeros azul marino, salen tres personas; por otro lado se ve entrar al hotel una silla de ruedas. Del automóvil asoma una figura de gran volumen, su movimiento es pausado, cansado, incapaz. Los tres individuos lo intentan sujetar y conseguir que suba los cuatro escalones que lo llevan a la entrada. Manuel Fraga es un fantasma, casi una momia de sociomundo español.
Aplausos, ¿Qué pasa?, ¿Quién llega?... ¿Para qué preguntárselo? Don Miguel Ángel Revilla, el gran envidiado de ZP. Revilla es un político con carisma y resto son tontadas, claro lo malo (¿malo?) es que es regionalista y además del norte. El hombre que más da la mano a la gente, le debe de quedar guapa… Luego contaré su especial idilio con el jefe avantista.
Luces azules en Toreno cuando son las dos de la tarde aproximadamente, la Reina. Sergín el director de la armonía gaitera de Pixuetolandia cumple lo que me prometía la tarde anterior y lo que hace año tras año. –Chicos, gaitas arriba. Queimada- Por eso tanta gente por el mundo cree que sólo existe una canción para banda de gaitas asturianas.
Pero la aparición de mayor expectación y que mayor sensación causó no fue un político, ni un aristócrata, ni un premiado, ni un invitado, ni (todavía) un periodista. La persona que más furor creó, como todos sabéis, y que se llevó la contraportada de los medios (que otros años lo hacíamos los músicos) fue Sara Carbonero. Pero que casualidad que cuando, la novia de Iker Casillas apareció por la puerta, nosotros estábamos tocando.
Por fin a las dos y media cobramos nuestro cuantioso sueldo: pote de berzas, lacón asado (que alguno descubrió como beicon de to la vida ¿¿??) y la esencia del arroz con leche que cuando me lo sirvieron estuve por decir –aquí van otros dos ¿eh?-. Tras la comida, que algunos sustituyeron por basurina del Burriquín (-¡Déjaime acabar el pote!-), cabe destacar la sospechosa aparición de un cartel de aseos es la espalda del jefe de armas de Avante (-Xuacu Amieva: Deja el coso ese de aseos ahí-; -Murray: ¿El qué?-), habrá que llamar a Grisson o a alguno de estos para descubrir causante del extraño suceso.
Tiempo muerto, hasta que fuésemos a General Yagüe a formar, que sería algo así como a las cuatro y media.
Somos los primeros en llegar pero al poco van llegando el resto. Por cierto, pasaron por allí con mucha prisa unos muy elegantes Manfredo Álvarez y Bea Otero de Tiempo Añadido de RPA. Todos preparados, diez minutos esperando a los de siempre. La banda de Ramón García tiene que aparecer desfilando y no sé por que. Por fin a falta de una hora para la ceremonia desfilamos. De verdad, aunque no lo parezca tenemos más canciones que Queimada.
Pero para Queimada la nos esperaba delante del Campoamor. Como somos la banda más importante que no da las campanadas, nos colocaron en la honorífica posición que el espectador puede observar detrás de los coches de los que se bajan los premiados.
Que bien se ponía la cosa, pese al cansancio íbamos a ver de cerca entre otros, a los héroes del fútbol español o (otros que no soy yo) a los Príncipes. ¿Bien? Lo que no nos esperábamos era la cansina queja de los ciudadanos que teníamos detrás. De los famosos llevo aquí desde las tres esperando o tol día esperando pa que os pongáis delante pasando por este guaje no para parez que tien lombrices en el culo a lo que si que nunca nos esperábamos, los insultos: putos gaiteros, les voy a meter la gaita por…, carapijos, gilipollas, gentuza…. Legó al punto que nos gritaran todos a una ¡FUERA! ¡FUERA!, antes de la llegada del presidente del Principado (al que los que lo veían por televisión creían destinatario).
Así que como comprenderéis la siguiente sucesión de invitados y premiados no nos fue tan grata como creíamos y, por lo tanto, su crónica no será como debería.
Si alguno, estuvo alguna vez en el entorno del teatro Campoamor en los minutos previos al acto central de los Premios, sabrá que no todo el mundo llega en coche, los invitados prefieren el ALSA (cosa llamativa) o la interesante cola de la alfombra azul. Y es que la mayoría de los invitados entra al teatro como cualquier hijo de vecino a una discoteca cuando es invitado a una fiesta privada. Forman una inmensa cola desde el hotel Reconquista hasta la entrada del Campoamor con la invitación en la mano, la diferencia es que en esta cola no te encuentras a tus colegas de clase o del pueblo, ni tu primo el de Xixón, sino que son periodistas, pintores, aristócratas, escritores…
Entre otros por allí aparecieron: quien sabe si el próximo presidente del Principado Javier Fernández;  don Luis del Olmo; el sabio de Hortaleza Luis Aragonés; Juan Ramón Lucas con su mujer, el mismo frac del año pasado pero sin el tío Milín; la ministra de Ciencia (creo que sigue siendo) Cristina Garmendia, la de Cultura y Censura Ángeles Glez-Sinde y la nueva ministra de Sanidad, estrenando cargo, Leire Pajín (no haré mención como otros tantos ni a su nombramiento ni a sus morritos). Apareció pletórico el presidente cántabro que se fundió en un largo abrazo con Sergio, presidente de Avante Cuideiru. A la salida volvió, escuchó nuestros ¡Revilla, auténticu! , ¡Gallu!, ¡Ya podíamos tener políticos aquí como usted! y firmó autógrafos de admiradoras (que lo fueron sólo ese día).
Desmejorado, como Fraga que apareció en su furgo, se vio también a Antonio Masip. Al que fuera alcalde de Oviedo, con sombrero y apoyado en una muleta, le eran costosos sus pasos. Más políticos y ex políticos (o como si lo fueran): Ovidio Sánchez, Fernando Lastra y Paloma Saiz, Sergio Marqués, Juan Álvarez…
Los primeros coches en llegar traían también los primeros vítores. Antonio Trevín con el candidato y actual cuasi-ministro de Deporte Jaime Lissavetzky y en el otro coche, el presidente de la RFEF, Ángel María Villar y ¡¡Florentino!! Pérez.
Le siguieron el de los investigadores contra el dolor, el del escritor libanés Amin Maalouf, la jefa de Manos Unidas con una cooperante africana, los arqueólogos de los Guerreros del Siam, el energico y entusiasta de la alegría asturiana Richard Serra, etc.…
Por supuesto los más esperados eran los de la selección de la Selección Española de Fútbol, que eran esperados por cientos de personas preparadas para glayar y con las, no permitidas, cámaras en ristre (-Sergio, tienes la cámara colgando del cuello. -Ah no, esto ye de adorno-).San Íker, Ramos, el pequeño Navas, Capdevilla (siento no ponerle cara),  el león Llorente (por cierto es verdad, es un enano de jardín…), Javi Martínez, Marchena, el gran Xuanín Mata (la representación asturiana), el cerebro español Xavi y, cosa que me llamó tremendamente la atención, un muy serio Pepe Reina quien representó a sus compañeros hasta ese momento pues fue el primero en llegar el día anterior.
Poco más se puede añadir desde mi punto de vista, lo tenéis todo en los periódicos digitales y en Youtube. Yo ya me enrollé bastante pero me queda un tema por remarcar.
Cuando volvíamos a donde estábamos para la clausura, me quedé mirando la gran pantalla de la plaza de la Escandalera, le entregaban el premio a la Selección, esa que tanto nos hizo disfrutar hace ya dos años con ese heroico transcurrir del Europeo y la que nos hizo tocar la gloria del deporte este verano en Sudáfrica.
Nunca dudé de que Vicente del Bosque fuera un gran tipo, pero ese día me convencí de que era algo más, es un paisano. Los asturianos, tenemos varias acepciones para este término: adulto de género masculino, habitante de tu misma tierra y señor, noble, respetable, honorable, grande… y todos los adjetivos que se puedan dar a, en este caso, un profesional que sabe reconocer la obra de sus compañeros, que agradece las bases de su trabajo y que reconoce el trabajo compartido y la gran figura de su predecesor. Pero el político (por no llamarlo de otra manera, político ya es bastante) de Ángel María Villar, que nada pinta en la foto, que como todo político sólo piensa en la imagen y en los pinchinos de después; carece de toda valoración moral puesto que al él nadie lo llama y no es premiado por nadie.
Pues como en todo, hubo momentos para recordar y para olvidar, imágenes para archivar y para borrar, artículos para leer y para (como éste) aburrir; luces y sombras. Sombras más que nada porque ya anochece en este frío día de la estación de gris y marrón.

6 de octubre de 2010

¡CUÁNTO DAÑU TA FACIENDO CATALUÑA!

Los que tamos d’alcuerdu con una oficialidá o po lo menos una correuta normalización ya usu de la llingua asturiana, atopamonos con un hapdicap perimportante. La sociedá asturiana sigué teniendo el cliché ya el prexuiciu de que queremos obligar a la xenti a falar d’una manera, a los escolinos a deprender n’asturianu ya a prohibir l’usu de otres llingues ya n’especial, el castellán.
Ya yo, desconsuelome pensando ¡cuántu mal ta faciendo Cataluña! Explicome. Oxalá pudiéremos tener a los catalanes, o meyor dicho, a les sos instituciones como un referente na nuesa causa. Per nun pue ser asina… El gobiernu catalán fai lo mesmu cola so llingua de lo que quexanse que ficieron col castellán: impone, obliga ya castiga al que nun quiera usalu. Pa estu últimu pueo usar d'exemplu esa normativa pola cual si non tornas al catalán el cartel del to negociu (exautamente, que al menos te escrito nesa llingua) puen cascate miles ya miles d’euros ya, si reincides, un millón de los mesmos.
¿Qué ye esto? ¿El reclamu d’usu d’una llingua ta combirtiendose nuna obligación de la mesma? Ye más, ¿la libertá pa expresase na to llingua tien que significar la prohibición de les otres?
Como pues comprender po les mios pallabres nun toi d’alcuerdu. Catuluña ta convirtiéndose nun sistema totalitariu, usando pa ello un tema tan guapu como la llingua. Ya ye más, ta faciendo la “puñeta” con perdón, a to la xenti, como ye el casu d’Asturies, que llucha por la so llingua.
El país, la rexón (o como quieras) catalana nun ye de ninguna de les maneres exemplu nin prototipu de lo que Asturies necesita ya merez. Nun defendemos, po lo menos el que escríbete, d’una imposición desmedía d’una llingua en menospreciu d’otra, una diglosia invertía, o seya ¿qué vamos glayar en contra d’una idea pa facer nos lo mesmo?.
Pa mi idea lo que debe facese ye una normalización ya una oficialización, pero na que se comprenda el billingüismu como un bien, ya apreciemos la riqueza del castellán que impusiéronos. Porque nun podemos cambiar la hestoria y Asturies como sociedá fala billingüe.  
Puxa Asturies ya la nuesa llingua, pero lo que ye más importante (ya incluye eso) PUXA LA LLIBERTÁ
Salú ya saluos.

29 de septiembre de 2010

LA ASTURIAS QUE CREÓ JOVELLANOS

PEQUEÑO INFORME SOBRE LA INFLUENCIA DE GASPAR DE JOVELLANOS EN LA CULTURA ASTURIANA DEL S.XVIII

Baltasar Gaspar Melchor de Jovellanos y Jove Ramírez, fue, sin lugar a dudas, la figura más importante en la historia asturiana del S.XVIII y una de las más grandes personalidades de la Ilustración española. Periodo histórico que tiene a Asturias como gran referente, dado que de ella surgieron algunos de los más importantes hombres de la época y donde se realizaron importantísimas obras, ejemplos claros del espíritu ilustrado.
Y es que, Jovellanos es principal elemento para la literatura de este siglo en Asturias y, a su vez, Asturias es base y razón de obra del ilustre gijonés.
Cimadevilla lo vio nacer, allá por 1744 y también fue Cimadevilla la que lo vio realizar un sinfín de obras maestras de la literatura, política, historia, filosofía, y un larguísimo etcétera, puesto que Jovellanos cultivó, y de una manera magnífica, muchas y riquísimas ramas del saber.
Es muy notable, la preocupación del autor por Asturias y su desarrollo, en todos los campos, como se puede observar en sus artículos Sobre los medios de promover la felicidad en el Principado (1781) y Sobre la necesidad de cultivar en el Principado el estudio de las Ciencias (1782). Y como poseedor del espíritu ilustrado, también mostró esta preocupación en otros ámbitos, como pueden ser la lengua y la literatura.
Es, durante su primer destierro en Asturias (1790-1797), cuando empieza a ser notoriamente visible este interés. En esta época funda, por ejemplo, el Círculo Poético de Candás, que reunió a los autores asturianos que, en esta época, más importancia dieron a los valores de la Ilustración. Entre ellos destaca su hermana Xosefa, figura indiscutible de la literatura asturiana. Gaspar, influye así de manera radical en una época de gran riqueza en la literatura del país.
Junto con esta, son muchísimas las tertulias sobre esta temática en las que se le podía ver, cobrando mayor importancia, la que solía tener lugar en la residencia madrileña de la condesa de Montijo, esposa del, entonces, Secretario de Estado. Donde se intuye que fomentó, en gran medida, su afición por la lingüística y la dialectología, gracias a sus conversaciones con, entre otros, el filólogo catalanista Félix Amat y el político asturianista González de Posada. Este último, gran amigo personal de Jovellanos, colaboró con él en los proyectos asurianistas que el ilustrado gijonés empezó alrededor del año 1790, aunque se conoce que Jovellanos ya había trabajado durante años atrás en este campo.
Es importante destacar de este período su comienzo en la redacción de Las Memorias del Principado de Asturias, dentro de sus estudios históricos como Miembro de Honor de la Real Academia Española de la Historia. De ellas sólo culminó un primer tomo. También escribió un Biblioteca Asturiana, que no se vio publicada hasta 1863.
Pero los más importantes proyectos asturianos en los que trabajó durante su vida, que corresponden con su segundo exílio en Gijón (1798-1801), fueron: la Academia Asturiana de las Buenas Letras y el Diccionario del Dialecto Asturiano. La idea de una Academia Asturiana iba más allá del propio saber de las letras, sino que pretendía abarcar todos los fueran convenientes para servir de impulso al desarrollo de la cultura en Asturias y hacerla referente de ello en exterior.
Sus investigaciones en el Diccionario como parte de sus investigaciones en el proyecto del Diccionario Geográfico de España, serían el precedente para un estudio mas profundo del léxico y la gramática de lengua asturiana.
Pero ninguno fue nunca terminado, primero, porque Jovellanos fallecía en 1811, dejándolos por concluir y, segundo y más importante, la escasez de personalidades ilustradas en Asturias.
Lo que sí consigue concluir es el prestigioso Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, más tarde Real Instituto Jovellanos, que marcaría un antes y un después en la historia de Asturias.
Esto es un pequeño resumen de la inmensa influencia que tuvo Jovellanos en su tierra y la enorme riqueza que dio en el ámbito de la lengua y literatura. Como en todas las ramas del saber que estudió, podríamos escribir folios y folios sobre su obra y aún así no nos acercaríamos ni a la mitad de su importancia.
Gaspar de Jovellanos, vio Asturias, vivió Asturias y amó Asturias y así lo dejo reflejado en su valiosísimo trabajo que, sigue y siguirá valiendo de inspiración para todo aquel que se aventure a estudiar cualquiera de sus formas.

BIBLIOGRAFÍA
·         Biografía de Gaspar Melchor de Jovellanos en http://www.jovellanos.org
·         Biografía de Gaspar Melchor de Jovellanos en http://www.biografica.org
·         MIGUEL RAMOS CORRADA, COORD.: Historia de la lliteratura asturiana, Academia de la Llingua Asturiana, Oviedo, 2002.
·         VV.AA.: Diccionario enciclopédico del Principado de Asturias, Ediciones Nobel, Oviedo, 2004.