29 de julio de 2011

Santander: ir, embotellarse y volver.

Artículo de la GUÍA GASTRONOMICA DEL EMBOTELLAO, capítulo 1(GGE1) compartido por¡Embotéllese, por favor!

En el primer capitulo de la Guía Gastronomica del Embotellao, hablamos de Santander, sus fiestas y el fenomeno del pincheo. Los pinchos, una manera muy social y habitual de pasarlo bien, conocer gente y, por supuesto, embotellarse.



El pincheo es un fenómeno de intensa moda últimamente. Esta tradición, casi forma de vida y tan acorde con nuestro espíritu, puede que naciera en San Sebastián pero es algo cada vez más habitual.
Casetas de la Feria
Por ejemplo, ésta es la Semana Grande de Santander, donde el pincheo es de obligado cumplimiento para cualquier amante de la gastronomía y embotellao vario. Una de las actividades más populares es la de las casetas de la Feria de día, que si disponen por todo el centro de la ciudad y llenan plazas y parques de música, comida y bebida. Pues en ellas con tu consumición te ponen un pincho, que puede ser elegido el mejor en un votación pública por internet.
Comentaremos dos: los de las casetas del Hotel Santemar y el Hotel Chiqui, ambos en la Plaza Alfonso XIII. La primera, ganadora los tres últimos años del Premio a la Mejor Caseta, proponía un tortellini relleno de una dulce masa de chocolate y lo que al gusto parecían petacetas. Unas bolitas de caramelo que estallaban en la boca.
El pincho del Hotel Chiqui era más clásico, una sabrosa tosta de champiñones en salsa con jamón, gratinada sobre hojaldre. Lo mejor, era el gratinado con pan rallado que llenaba de texturas el paladar.
Pero el tema tapeo en la capital cántabra no es único en fiestas. Cada uno tiene su ruta, desde ¡Embotéllese, por favor! te aconsejamos el siguiente.
Pinchos de Casa Lita
Después de un paseo por el paseo de Pereda, haciendo parada en Regma donde hacen helados como un embotellao se merece, llegamos a la zona de Puertochico . Allí en Casa Lita, empezamos nuestra ruta. Puedes elegir entre una variedad de pinchos. No se incluyen en la consumición pero son buenos, grandes y suelen estar hechos del momento.
Puedes seguir por el Pata Negra, donde, como su propio nombre indica, cobra protagonismo la tosta de jabugo. Particularmente, te recomendamos el de queso de cabra con cecina, tosata universal y mágica depende en que establecimientos.
Una visita interesante es La Cigala, también cocido por el museo del vino, donde no te embotellarás mucho pero su colección de botellas merece la pena. Para terminar y embotellarse del todo, la bodega El Zamorano. La asadurilla o la morcilla son muy recomendables. La asudirilla, para los legos, no es otra cosa que hígado de cerdo y otras vísceras.
Hablando de hígado, después de mucho probar y embotellar, la mejor menera de preparlo es, sin duda encebollado. Y si es con arroz, mucho mejor.
Hasta aquí la ruta gastronómica/embotellológica a Santander. Cantabria tiene mucho que dar en éste sentido. Sólo pensando que está entre Asturias y País Vasco…
Ahora en verano también, ¡Embotéllese, por favor!

14 de julio de 2011

He vuelto.

Lo primero de todo pediros disculpas por haber abandonado el blog todas estás semanas. Pero en todo este tiempo no he parado de trabajar intelectualmente. Por eso habrá novedades próximamente. siendo próximamente, espero, la próxima semana. Además prometo publicar sobre el viaje a Roma, ya no serán los 6 articulos anunciados pero no dudéis que algo saldrá. El problema no es la escasez, sino todo lo contrario, que me pongo a escribir y no paro.
Por otro lado, también tendré que hablaros sobre Barna, el Raval, Braval y una de las esperiencias más potentes de mi vida. Y.... anuncio que para la JMJ de Madrid que serán entre el 16 y el 22 podréis leer, en exclusiva, El diario de un Voluntario, que además de un pareado, será mis reflexiones día a día (o el tiempo que me dejen) sobre el trabajo, la dedicación y todas las experiencias y vivivencias que pase como voluntario en esa gran fiesta mundial. Eso, si no me lo requiere ningún medio remunerado...
Pues eso, que ya estoy aquí fresco y con ganas de contaros.

7 de mayo de 2011

Y treinta años dempués seguimos en llucha por lo llóxicu.

Ayeri fue el Día de les Lletres Asturianes, de les mios lletres, de les nueses lletres. Seique el mio precariu asturianu seya culpa de que los colexios au fui escolín nun quisieren afrecémelo, seique seya culpa de Rioprede por non facer obligatoria la ufierta de la mio llingua, también nos concertaos. O seique seya culpa de toos por non dase cuenta de lo que ye el falar d’un pueblu, de lo que ye la realidá d’Asturies. Por esu güey el mio asturianu ye una amestadura (ya nunca meyor dicho) de lo que falase na cai, de lo que falase na mio casa, del pocu pixuatu que se, de los cantares ya de les traducciones non muy fiables d’internet.
                Hubiérame prestao permunchu haber tao ayeri na manifestación ya nel actu nel tan queriu ya conociu teatru Campoamor. Asturies llucha polos sos drechos, pol reconocimientu la so realidá. Porque el problema mas grandi d’esti país d’Asturies ye que los que manden nun conocen o nun quieren conocer la realidá ya los intereses del pueblu. Dándonos igual les orientaciones polítiques la realidá falante d’Asturies ye, además del castellán, la llingua materna de los asturianos.
                Como diz el single d’esti añu de Musicos pola Oficialidá, somos más de dos pa dar la cara. Una cara que, los que manden ya seya col poder políticu o col económicu, nun faen más que partinos. Pero equí tamos otra vegada en sin mieu que nos la partan otra vegada pa lluchar por una realidá. Aunque güei siga diciéndose perí que l’asturianu ye una llingua de xateros (con tol respetu pa los trabayaores del campu), de pimplaos nel chigre o d’ignorantes, yo quiero glayar que los ignorantes ya munches vegaes los pimplaos son los que nun conocen lo que ye l’asturianu, la riqueza, l’estudiu, el trabayu que se fae en tornu…
                Quien niegue les tradiciones asturianes, la cultura, la música ya, por supuestu, l’asturianu como la so llingua que dexe de sentise asturianu y que garre el Negrón y marche. Nun lo queremos. Yo nun soy independentista, Asturies ye España, pero nun voy llamer l’aposentu  a naide, ya menos entovia a dellos cazurrones castiellanos. Y dígolo en sin racismos, que tengo munchos amigos de Burgos, de Pucela…
                Amás, si n’Asturies tenemos to los medios posibles pa usar la nuesa llingua como tien que facese. Por exemplu, na Radiu ya na Televisión del Principáu ye absurdo que sólo pueda vese n’asturianu los programes sobre cultura. ¿Qué pasa que l’asturianu nun ta a la altura de ilustrar les noticies o los deportes? Llamóme profundamente l’atención que profesionales d’esti mediu que tienen que trabayar na llingua de Castiella son asturparlantes. Exemplos d’esto son Miguel Fernandi, que narra los partios del Uviéu, ye'l cantante de Skama la Rede. O Cristóbal Ruitiña, presentador de TPA Noticias y radactor de Les Noticies.
                Otra cosa que llámame l’atención (a mi llámame tou la atención, paezco filósofu) ye que la defensa l’asturianu ta orientá única ya exclusivamente a la política d’esquerdes. O diciendolu d’otra manera, si tas pola oficialidá o yes nacionaliegu o comunista. La llingua nun tien que ser un tema políticu y asina cualquier partíu que conozca cual ye la realidá d’Asturies puxaria por usu normal ya dignu d’ella a l’altura del restu.
                Porque esa ye otra cosa. Si les batalles de que l’asturianu ye una llingua y non un dialectu, del reconocimiento de la so lliteratura, de la normalización… tas ganes, ¿por qué nun dar el siguente pasu llóxicu?
Fino esti comentariu col mio homenaxe domesticu ya particular o toa la xenti que sal de casa pa dar la cara ya lluchar. Pa dexar de ser masa, nun dexase llevar pola corriente que mueven los de Madrid o los de cai Fruela d’Uviéu. En refinitiva que se sienta a los asturianos y que se yos faiga casu.
Gracies por lleeme hasta equí.

30 de abril de 2011

Dicen que la vida pasa.

Dicen que la vida pasa.
Y que mientras lo dices ya fue.
Dicen que la vida pasa.
El tren ya se va y no va a volver.
Todo pasa y todo queda, dijo el poeta.
Aquel que van a llorar a Colliure.
Todo en la vida es farsa, todo es fantasía.
Todo es pasajero, todo agua de lavar.

Miradas, momentos, un decir que sí.
Aromas, recuerdos, del día que fui
alguien en el mundo que sonreía.
Del día al fin que yo fui tan feliz.

Vivo al día y sin proyectos.
Sólo se que quiero contar.
Sólo se que quiero tirar p’alante.
Y cuando me vaya mal, mirar atrás.
 La vida son dos días.
Dicen los sabios de este país.
Aprovecha ahora que eres joven.
Me recuerdas tanto a mí.

Miradas, momentos, un decir que sí.
Aromas, recuerdos, del día que fui
alguien en el mundo que sonreía.
Del día que fui, al fin tan feliz.

Sí dentro de un año me preguntaran
por qué me dio por sobrevivir.
Yo esbozaré tranquilo una sonrisa
y contestaré por verte a ti.
 El futuro es lo que me mueve.
El saber que tú estarás ahí.
Cada mañana me levanto
porque en la esperanza te tengo a ti.

Miradas, momentos, un decir que sí.
Aromas, recuerdos, del día que fui
alguien en el mundo que sonreía.
Del día que al fin yo fui tan feliz.

Miradas, momentos, un decir que sí.
Aromas, recuerdos, del día que fui
alguien en el mundo que no te conocía.
Pero ese día me acordé de ti.

26 de abril de 2011

ROMA (0) Il Professore

PRÓLOGO
Roma, que es capital de Italia, una de las más importantes ciudades de la Cristiandad y, en su día, capital del mundo conocido, es hoy uno de los destinos turísticos más elegidos por gente de todo el mundo. Aunque nosotros no éramos turistas propiamente, más bien peregrinos.
                Roma es infinita, tiene un mundo por enseñar. Y estando una semana no ves casi nada. Pero para aprovecharla al máximo es imprescindiblemente necesaria la persona idónea que te lo sepa enseñar. En nuestro grupo había varios historiadores, filósofos, profesores, incluso un historiador del arte y entre ellos un personaje que yo sólo conocía de una conferencia anterior. Él, lógicamente, ignoraba mi existencia. Este personaje, que acabó siendo el mejor de los guías, es conocido por muchos nombres. Yo me quedo con dos: el gran insultador e Il Professore. Por supuesto y cómo habréis leído en el título, me inclinaré por el segundo. No os diré su nombre, pero si alguno se lo encuentra por los pasillos de la Facultad ovetense de Derecho que le de recuerdos de mi parte.
                El gran insultador se lo puse por su pasión por el insulto mordaz y sutil, a la vez que cariñoso, que arroja sobre su interlocutor nada más que existe un mínimo de confianza. Pero el de Il Professore se lo debemos a Francesco. Así se llama un hombrecillo calvo con voz más bien aguda que alterna el coro del Vaticano con su labor de regentar  dos metros cuadrados de corbatería en la romana Via del Tritone. A mí me recibió jugando al póker por internet al mismo tiempo que veía en directo los oficios del Viernes Santo desde San Pietro.
                Dejamos a Francesco en Tritone, sin dejar de instaros a que paséis por la corbatería Barberini  siempre que estéis en la ciudad eterna. Por supuesto que  Il Professore no es un lego en el conocimiento del arte romano. Aunque bien, sí estoy seguro que mi profesor de Arte, que nos acompañaba, le puede superar en características técnicas y metódicas. Pero aunque sólo sea por el roce, veinticuatro años repitiendo, nadie enseña mejor la Roma en Semana Santa que Il Professore. O, al menos, su Roma con esa claridad, ironía y magnanimidad.
                Pues así, guiados por su voz grave, convergiendo paralelamente, oyendo las carcajadas de Valentín, los gritos de Pablo, Willy llamándole la atención, escuchando música facha con Xatín, Víctor o cualquiera de Burgos, despertandote con la imagen de Andrés con el collarín en la cabeza, discutiendo con Pablín el de Palencia, riendo las chorradas de Juanín, conspirando con Calilo, conducidos por Fernando, de birras en el Museo Napoleónico con Nacho, viendo embotellaos con Martich, Jotas o cualquiera, repasando historia con Paco y Antonio, sacando fotos con Toni, o jugando al Ye macho con Javi os invito a acompañarme por las estrechas calles de mis, todavía frescos, recuerdos de Roma para que podáis entender porqué volví así del mejor viaje de mi vida.

17 de marzo de 2011

¡Embotellese, por favor!

El embotelle (como sustancia) o embotellamiento (como pasión) es un una forma vida que ha estado ahi siempre pero es recientemente cuando nace la ciencia de su estudio y la plataforma mediatica que lo publique. Lo cierto es que el embotelle como verdad intrínseca del ser humano nace tras las reflexiones que un grupo de sabios y conocidos pensadores (y embotellaos) tienen en las soñolientas mañanas y los engoriles de las tardes de un bus escolar. 
   Hoy no me extenderé mucho más. Pero quiero que sin dudarlo hagas click en el link y visistes la atalaya mediática desde la cual son publicados los conocimientos del Consejo de Sabios del Embotelle, la Gran Asamblea del Mundo Embotelle o la Logia del Gran Embotelle de Pruvia que son los nombres por los que se conoce a este grupo de pensadores, pero en definitiva somos Mateo Z y un servidor. Además nuestro colaborador Carlos Cela que se encarga de la sección del engorile, haciendo gala de su sabiduría como experto embotellologo y engorilologo. El engorile es otra de las muestras de hasta donde llega la ciencia del Mundo Embotelle.
   Si entras, incluso puedes conformar el Top Ten de Embotellaos, leer sobre tipos de embotelles, nuestra sección del Embotellao Histórico o escuchar los shows radiofónicos que se irán subiendo.
No lo dudes, visita http://embotelleseporfavor.blogspot.com/
Gracias por tu interes y colaboración y recuerde:
¡Embotellese, por favor!

7 de enero de 2011

POLÍTICA, POLITICAE.

Llevo mucho tiempo dándole vueltas a este asunto. Y creo que es el momento de hacer una reflexión profunda de un concepto, de una profesión, de un sector del que dependemos todos.
No tengo, ni mucho menos, criterio suficiente para hacer una gran valoración con conocimiento y experiencia suficiente. Pero me voy “a tirar a la piscina”. Tampoco voy a subirme a un trampolín muy alto, no quiero meterme con nadie ni con nada, ni siquiera voy a centrarme en el sistema ni la situación real que pueda tener en el mundo ahora mismo. Ni mucho menos diré nombres ni siglas. Pero quiero que se me entienda, así que no me iré mucho por las nubes, reservaré mi vena filosófica. Todos tenemos una… o deberíamos.
Según el DRAE, política, entre otros usos, significa:
7. f. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.
8. f. Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.
9. f. Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.
                La política es un arte. Un arte, un oficio, una forma de vida de quienes la viven. Y la viven quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos. Llegados a este punto y viendo la realidad como es, mi actitud sería desentenderme, pasar de todo, no merece la pena.
                Y es verdad, no merece la pena, pero el problema viene con la última acepción, la nº 9. El hombre es un ser social por natura y por eso crea un instrumento para organizar la sociedad. La sociedad es una de las cosas más importantes que existen en este mundo. Es la versión humana de la manada, de la bandada o del banco para los animales. Es, por lo tanto, mucho más importante que la política. Aunque, por desgracia, deben de ir juntas.
                Alguien tiene que organizar, dirigir, mandar. Sino optaríamos por la anarquía, que sería otra reflexión interesantísima. Y, ese alguien debe de tener unas ideas determinadas. Hasta el tecnócrata objetivo las tiene, ser tecnócrata objetivo. Esto me lleva a un relativismo de la objetividad, al que no me voy a meter, porque tengo muy claro el final.
                Pero la realidad de este mundo es que cada uno tiene sus ideas y su manera de pensar. Realidad fabulosa, por otra parte. Pero la sociedad tiende a agrupar las ideas. Y las tiende agrupar según el nivel de protección con los postulados anteriores a la concepción de esa idea. Es decir: izquierdas y derechas. Más tarde nacería el concepto de centro, para aquellos que pillan un poco de aquí y otro de allí.
                Ortega y Gasset, al que cada vez descubro más, dijo un día de 1937, “Ser de la  izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral”. Con lo que yo, por cierto, estoy totalmente de acuerdo. Cerrarse a lo que ya esta impuesto sin abrir la mente, es absurdo completamente. Tan absurdo con cerrar la mente a lo ya aceptado y sólo aceptar lo revolucionario, por absurdo que parezca. Me corrijo, por que el conservadurismo para la razón y la naturaleza también es revolucionario.
                Si  lo vemos objetiva, limpia y teóricamente, la política puede ser una de las profesiones más bonitas. Representar tus ideas, o, aunque sea, un conjunto de ideas similares que se concentren y así representar a las personas que las compartan. Pero esto es tan poco frecuente en la vida real que no merece la pena seguir dándole vueltas y creer que vivimos en un mundo ideal.
Los políticos son personas, personas que tienen un trabajo para vivir. Lo que pasa es que en este caso sus jefes supremos somos nosotros. A no ser que volvamos al caciquismo y al pucherazo. Y esta gente debe de buscarse la vida para sustentar a su familia. Representa ideas, pero saben que el plato en la mesa de su hijo depende del puesto que desempeñen. Y uso el ejemplo de un político padre de familia o una política madre de familia, soy demasiado bueno… En los tiempos que corren, debidos, en parte a algunos de ellos, no se van a andar con tontadas. Y aquí viene mi pregunta: ¿que es más importante: ser fiel a unos principios y mirar  por lo mejor para tus representados o llegar a fin de mes?
Personalmente yo no opto ciegamente por nadie. Ninguna de las organizaciones políticas describe totalmente y exactamente mis ideas. Y creo que el problema lo tendría si fuera al revés. Este año por fin voto y haré como la inmensa mayoría del los habitantes de un país donde se pueda votar. Optaré por lo que a mi me parezca lo más optimo, el mal menor. Así va este mundo, dirigido por el mal menor….




30 de diciembre de 2010

ANTE EL UMBRAL DEL TIEMPO

            No se movía. Parecía que lo tenía muy claro minutos antes, pero ahora en el momento previo, era incapaz de moverse. No sabía de donde habían salido esos miedos. No sabía si eran racionales. Solo sabia que habían aparecido al parase a pensarlo.
Ya estaba allí, apunto de subir ese peldaño, su pie rozaba el escalón. Ya está, todo esta hecho, todo ha pasado. Mal o bien, no importa ya. Lo pasado, pasado esta. Tenia que pasar de nivel, pasar de pantalla, a la siguiente plataforma, un capítulo más. Sólo tenía que pasar la página y lo conseguiría.
Aunque no quisiera, sabía que tarde o temprano su pie acabaría tocado el suelo, que avanzaría ese espacio. Porque no era cuestión de espacio, ni de altura, sino de tiempo. Ese que pasa, que alguien decidió medirlo en segundos, minutos, horas, días, meses y años; en un extraño sistema, pero que resultaba muy fácil: 60, 60, 24, 30, 12…
Pero aquel no era un minuto más, no era el último segundo de un día cualquiera. Sabia que después de ese iba a ir otro, y luego otro y así días, semanas y meses. Y lo inevitable, lo que nunca se paró a pensar, pero siempre supo que llegaría, estallará contra su cara. Como un bofetón, su vida cambiará. Más bien su vida empezará.
Lo sabía. Lo sabía y cuanto más lo pensara sería peor. Cuanto más lo pensara más lo embriagaría el miedo. Cuanto más lo pensara más crecería ese torbellino de su interior que le mariposeaba el estómago. Lo sabía.
Al dar ese paso, tendría que dar el siguiente, era inevitable. Y así uno detrás de otro, hasta que la calle, la acera, terminara y tendría que dar la vuelta a la esquina. Pero de allí no sabía nada. Imaginaba que el color del asfalto, de la acera, serían los mismos. Pero no sabía más. Ni de eso estaba seguro. La pared se lo tapa. Ladrillo visto, sólo eso. Sólo rojo y macizo ladrillo visto.
Además sabía que al dar esa esquina, se encontraría sólo. Esos que detrás de él y a su lado caminaban, no lo acompañarían. No los vería más. No los vería, a no ser por los huecos que iría dejando el ladrillo pero que cada vez se harían más pequeños. Lo sabía.
Unos seguirían ese mismo camino por el que andaba. Otros girarían para un lado. Muy pocos, posiblemente ninguno. Las noticias vendrían pero poco dejaría de haberlas. Los contactos, algunos seguirían, pero las calles son largas y los muros gruesos.
Quería volver. Después de dar la esquina, acortar lo máximo esa nueva calle y volver. Pillar, si eso, un atajo y volver. Volver, después del tiempo. Volver, si eso, con el tiempo. El tiempo, el tiempo.
Pero qué sabía, de verdad sabía esa calle que veía pero no sabía más. Igual no habría atajos más allá. Por mucho que quisiera igual no podría volver. Se tendría que contentar con mirar por los huecos del ladrillo roto o ni eso. Igual los huecos ya no le atraerían. Qué sabía. No podía saberlo, no podía intentar vencer el tiempo. El tiempo. Ese tiempo que ahora pasaba y que su paso le hacía tener miedo. Ese miedo, esa intriga. El tiempo que le quitaba la calma. El tiempo que, aunque, dudara, lo haría avanzar, siempre hacia delante. Como los cerdos, siempre hacia delante, girando, callando, variando, pero siempre hacia delante, nunca marcha atrás, nunca sobre sus pasos.

8 de diciembre de 2010

¿Qué dice (de verdad) la Constitución sobre la religión?

                 A raíz de una cosa que colgué el pasado día 6 en este blog, me propuse indagar personalmente en un par de conceptos (no necesariamente dos) que salieron al hablar de la libertad religiosa y de su amparo constitucional.
                En efecto, la Constitución Española, ratificada por la mayoría del pueblo español en el referéndum del 6 de diciembre (que casualidad) de 1978, defiende el derecho y la libertad de culto y lo hace en los siguientes términos:
Artículo 16
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
                      Como diría Jack el destripador, vamos por partes. Primero, quiero comentar dos cosas: una es que quiero hacer esta reflexión desde la imparcialidad, es decir, no quiero dar a entender que estoy de acuerdo con los términos constitucionales, ni al contrario; sólo quiero reflexionar un poquitín sobre ellos para entenderlos mejor (yo y el que lea esto);  con otras palabras quiero escribir esto con el estilo de Leopoldo Abadía: no mojarme con nada, pero acabar empapado. Y la otra cosa que quiero comentar es que los señores que escribieron la Constitución se tomaron su tiempo (son sólo 51 páginas con letra grande) y que cada frase tiene un mínimo de diez cigarros hasta dar con la manera correcta, o sea, que está pensadísimo todo y no hay ni una coma mal puesta (con lo importante que son las comas como para ponerlas mal…).
                  Al principio podemos observar que meten en el mismo saco la ideología, la religión y el culto (igual soy un poco ignorante pero las dos últimas me son sinónimas).
¿Ideología y religión al mismo nivel?, ¿es tan importante la ideología?, o pensando con la perspectiva del que lo redactó, ¿es tan importante la religión?
                En una sociedad, el culto a cualquier cosa es pilar básico, ya sea esa cosa un dios, el cuerpo, el placer o el dinero. Creo que está claro con cuál me quedo yo. Los señores redactores se dieron cuenta de esto y de que la religiosidad (como cualquier aspecto del ser humano) es de carácter social (los individuos y las comunidades) y con ese propósito escriben la segunda parte del primer punto (sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley). Es decir, que toda persona que defienda (con toda la libertad y el derecho) que la religión es un aspecto privado y por lo tanto que no debe manifestarse públicamente, que sepa que no tiene a la Constitución de su lado.
                Creo que el segundo punto queda clarísimo. Eso sí, se que alguno lo puede interpretar de otra manera. No, no pone: nadie podrá declarar sobre su ideología religión o creencias. Si no que textualmente la junta constituyente escribió: Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
                El tercer y último punto declara la aconfesionalidad del estado, es decir, no existe una religión del estado pero éste reconoce en su seno la existencia de las diferentes creencias, las tendrá en cuenta. Esto no es la descripción de un estado laico ni de un estado ateo, por que ambas dos se describirían como la no oficialidad de una religión y la negación del amparo y de la existencia de la misma; es decir que no sólo no habría religión oficial si no que para el estado no existe ninguna creencia. Copio y pego las definiciones del DRAE sobre los términos citados, por si queda alguna duda:
                Aconfesionalidad: Falta de adscripción o vinculación a cualquier confesión religiosa.
                Laicismo: Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa.
                Ateísmo: Opinión o doctrina del que niega la existencia de Dios.
                Cierto es que pocas veces oímos que el Estado Español es un estado ateo, pero son innumerables las que se oye que según la Constitución éste es un Estado laico, yo no niego aquí que ésta sea el mejor sistema, ni que los actuales conductores del Gobierno lo crean así; pero lo que está claro es que aquel  folletín que firmaron en el 78 no decía eso. Porque el espíritu con el que se redacta el Artículo 16 de la Carta Magna es el de declarar España sin una religión oficial del estado pero reconociendo todas las creencias, todas y no independizando la sociedad de la confesión religiosa. No es lo mismo no tener un plato favorito que hacer ayuno.
                Además añade otro detalle mucho más dudoso y que es entrado a tela de juicio últimamente. El Estado, según la Constitución, debe mantener relaciones de cooperación con las distintas confesiones religiosas. Pero es que además, hace especial mención a la Iglesia Católica y esto está muy pensado. Es decir, la redacción no fue: …relaciones de cooperación con la Iglesia Católica, con la Mezquita de la M-30, bueno no, ¿cómo ponemos esto pa que quede apañadín? Bueno pues ponemos la Iglesia Católica y las demás confesiones, y no nos queda esto súper igualitario. Pues no, esto no fue así, en primer lugar porque los padres de la Constitución no eran tan cutres (esperemos) y por que como de ella dependeríamos millones y millones de personas durante infinitas generaciones, pues hay que hacerlo bien y se piensan las cosas. Y si la Iglesia Católica es citada y el resto no, sería por algo, sería por que los redactores creyeron conveniente darle más importancia. Ahora, otra historia es que usted o yo estemos en desacuerdo con la Carta Magna que puede ser (y lo es, en muchos aspectos), pero eso es otro tema y da para muchísimo, pero ya se hablará.





6 de diciembre de 2010

Y se sigue armando el Belén.

Año tras año, solsticio tras solsticio, todo se repite.  Quitando la nieve que este año se adelantó, todo va según los mecanismos que la sociedad tiene establecidos: empieza diciembre y las luces de las calles ya se encienden, los niños esperan ansiosos su regalos, en los cines la mayoría de los estrenos son infantiles, la gente se apresura a comprar lotería y se adornan las casas, los establecimientos y...  los colegios. Y, con ello, todos los años el mismo cuento: ¿hay que prohibir los belenes en los colegios?
                Para empezar una reflexión sobre este tema hay que fijarse en los elementos de la cuestión: prohibir. Es llamativo (palabra que me encanta escribir, dado que las contradicciones de este mundo son innumerables) que la gente que aboga por la libertad, la operación que más les gusta es prohibir. Porque, el motivo por el cual se considera negativo la colocación de nacimientos en las escuelas es que, para estas personas, esto ataca a la libertad religiosa. Y yo me pregunto: ¿prohibir una expresión pública de una tradición religiosa no es atacar a la libertad religiosa? Por lo que se ve, no.
                Y es que, a todos estos demagogos lo que les encanta es utilizar a la gente como vehículo de expresión de sus ideas. Ellos defienden esa prohibición, porque la consideran un ataque a los cultos de las personas que no profesan la fe católica. Pero, a ver, ¿preguntaron acaso esos señores a las personas que profesan el islamismo, judaísmo, budismo, etc., etc.; si el hecho de que se coloque un belén en una escuela ataca a su fe? Pues mi opinión es que no. Es más, estas personas se unirán a esa tradición, viéndola sólo como la colocación de unas figuritas (un juego), pero que les integra en una sociedad. Y si no lo quieren, pues no participarán. Ahora, en el momento en el que quieran manifestar públicamente su culto y su tradición, el colegio no sólo tiene que permitirlo, sino apoyarlo y protegerlo como hacen con, en este caso el belén. Porque hay que dejar una cosa clara: en la Constitución Española de 1978 (con la que no estoy de acuerdo en muchos aspectos, exceptuando entre otros este), se cita la aconfesionalidad del estado; aconfensionalidad que no es lo mismo que ateísmo o laicismo. Término éste último que requiere otra especial reflexión.
                Pero a mí esta historia no me cabrea, viene a ser lo mismo de siempre. Lo que me cabrea es que con la excusa de desligar la Navidad del catolicismo (que sería algo así como quitarle a la sidra, la manzana), sustituyamos lo nuestro por lo ajeno y perdamos nuestra cultura por hacer más rico al estadounidense.
                Es llamativo (y no me cansaré de decirlo) que el mismo espíritu que intenta eliminar la berza del pote asturiano sea la que imponga a un estandartizado san Nicolás (embotellado y vestido de rojo por una marca de jarabe convertida en emblema nacional de Moneyland). Es increíble adonde llega la hipocresía de la sociedad humanoide, el hombre utiliza y aprovecha una cultura negando y aborreciendo su base. Es como si (retomando el símil asturiano) promoviéramos el amagüestu, prohibiendo comer castañas durante su desarrollo y anunciando que su origen es zimbabuense.
                Y para todo aquel que intente arremeter contra esto exponiendo el verdadero origen de la celebración invernal del solsticio de invierno de los celtas o de los eslavos, yo le invito a celebrar de esa manera la llegada del invierno. Es más, le pediría que me invitase para formar parte de la misma y, si de verdad tiene una base solida e historiada,  me encargaría de promoverlo y de exigir su conservación por las instituciones políticas. Y no es en coña, os lo prometo.

31 de octubre de 2010

Entre roncones y corbatas, crónica de los Premios Príncipe 2010

             O MEMORIA DE UNO DE LOS MIL HIJOS DE SAN FELIPE (de Borbón) 
               Los  que me conozcáis, sabéis que el tema corbata no es, ni mucho menos, novedad para mí. Vivo, durante seis meses al año, ahogado y rodeado por, en torno, a 500 de las mismas. Pero lo de ese día es especial, porque cobra, casi, mayor valor social el atuendo que vistas que el porqué de que estés allí. Si ya el físico te acompaña, ni te cuento. Y si eres la esposa del hijo del jefe de Estado, pues te inventamos la belleza.
                A las diez y cuarto de la mañana, ya estaba vestido con el uniforme de invierno (dígase del traje asturiano) de la decana banda de gaitas Avante Cuideiru, detrás de una de esas plataformas para cámaras de televisión, sita en la esquina de Gil de Jaz con General Yagüe. O lo que es lo mismo, en frente del que parece el único hotel de Oviedo, el de la Reconquista.
                Para muchos, será llamativo saber que el lugar donde se reúnen las personalidades más importantes del mundo cuando les da por venir a Oviedo y que Woody Allen hizo escenario de Vicky Cristina Barcelona, fue hospicio, cuartel y hasta cárcel de mujeres. Pero parece extraño que frente a esa ovetense prisión femenina se congreguen durante tres días, a tres turnos, decenas de ciudadanos que, como buitres, acechan a su presa que no es más que el saludo de un periodista conocido, o si hay suerte, la mano del Presidente de Cantabria.
                Son ya y media y, salvo la salida y vuelta a entrar, como un torpedo, del Padre Ángel, no hay más movimiento. Como suele ser habitual respondo, con pocos datos y mucha imaginación, a un señor que me pregunta lo de siempre, -¿cuándo empieza?, ¿dónde tocáis?, ¿van a salir los Príncipes?... -Por dentro me río, -¿los Príncipes, antes de las once de la mañana?...- En fin…
                Por fin aparece la horda pixueta, por la esquina de Toreno. Y Sergio, el bombo y yo, delante del resto  hacemos acto de presencia en las escaleras del hotel. -Sergio, mira el Padre Ángel. Ye la tercera vez que lu veo salir en lo que vos llevo esperando.- Llegan los demás y comienza el ritual de enfaxáu. Lo que, como es normal, actúa de imán para tres o cuatro televisiones, dos o tres fotógrafos y la atención de los observadores ovetenses que madrugan para ver el paisaje y el paisanaje. Somos la exclusiva de Telemadrid, Sergio y Gatito, entrevistas estrella.
                Sobre las once, aparecen los que de la Losa venían de ensayar. Nuestros directores y nuestro nobel estrella de la gaita, tocan bajo la batuta de Xuacu Amieva, la Alborada de los Premios, cuya partitura recuerdo ahora que esta un bolsillo de mi chaleco. Esos primeros sones actúan de despertador para los de dentro y para nosotros que en sesenta segundos estamos colocados y tocando, como habitual novedad y de veterano estreno, la Danza Queimada. A veces pienso que Bastarrica pensó en nosotros cuando tituló la canción.
                Y, así, como el año pasado, era otro de los más de mil hijos de San Felipe. Porque, uno de los mayores atractivos del evento es la participación de más de mil gaitas, tambores, bombos, acordeones, panderos y gente, que aunque efectivamente bailasen, sólo estaba allí para lucir traje. Pero eso será por la tarde, por la mañana el protagonismo lo llevamos nosotros, Naranco (que no me preguntes por donde andaba) y la bigeneracional Reina del Truébano, que tocaban justo cuando no llegaba nadie, lo que nosotros aprovechamos para respirar un poco.
                La mañana transcurría y las entradas y salidas (éstas últimas a causa de un reportero del Sálvame) eran continuas: una muy popular Rosa María Calaf, el promulgador científico Eduard Punset que se iba volver loco o se iba a pelear con no sequien,  ese hombrecillo del deporte de la Primera llamado Sergio Sauca (en vez de la habitual María Escario), Pepa Bueno firmando autógrafos acompañada de director de informativos de RTVE, la extraña pareja: Lluís Xabel Álvarez con la ministrina de Cultura Mercedes Álvarez, que luego imaginé que sería Amelia Valcárcel y así se rompió la humorística situación.
Suena Panderetera y aparece una furgoneta de pasajeros azul marino, salen tres personas; por otro lado se ve entrar al hotel una silla de ruedas. Del automóvil asoma una figura de gran volumen, su movimiento es pausado, cansado, incapaz. Los tres individuos lo intentan sujetar y conseguir que suba los cuatro escalones que lo llevan a la entrada. Manuel Fraga es un fantasma, casi una momia de sociomundo español.
Aplausos, ¿Qué pasa?, ¿Quién llega?... ¿Para qué preguntárselo? Don Miguel Ángel Revilla, el gran envidiado de ZP. Revilla es un político con carisma y resto son tontadas, claro lo malo (¿malo?) es que es regionalista y además del norte. El hombre que más da la mano a la gente, le debe de quedar guapa… Luego contaré su especial idilio con el jefe avantista.
Luces azules en Toreno cuando son las dos de la tarde aproximadamente, la Reina. Sergín el director de la armonía gaitera de Pixuetolandia cumple lo que me prometía la tarde anterior y lo que hace año tras año. –Chicos, gaitas arriba. Queimada- Por eso tanta gente por el mundo cree que sólo existe una canción para banda de gaitas asturianas.
Pero la aparición de mayor expectación y que mayor sensación causó no fue un político, ni un aristócrata, ni un premiado, ni un invitado, ni (todavía) un periodista. La persona que más furor creó, como todos sabéis, y que se llevó la contraportada de los medios (que otros años lo hacíamos los músicos) fue Sara Carbonero. Pero que casualidad que cuando, la novia de Iker Casillas apareció por la puerta, nosotros estábamos tocando.
Por fin a las dos y media cobramos nuestro cuantioso sueldo: pote de berzas, lacón asado (que alguno descubrió como beicon de to la vida ¿¿??) y la esencia del arroz con leche que cuando me lo sirvieron estuve por decir –aquí van otros dos ¿eh?-. Tras la comida, que algunos sustituyeron por basurina del Burriquín (-¡Déjaime acabar el pote!-), cabe destacar la sospechosa aparición de un cartel de aseos es la espalda del jefe de armas de Avante (-Xuacu Amieva: Deja el coso ese de aseos ahí-; -Murray: ¿El qué?-), habrá que llamar a Grisson o a alguno de estos para descubrir causante del extraño suceso.
Tiempo muerto, hasta que fuésemos a General Yagüe a formar, que sería algo así como a las cuatro y media.
Somos los primeros en llegar pero al poco van llegando el resto. Por cierto, pasaron por allí con mucha prisa unos muy elegantes Manfredo Álvarez y Bea Otero de Tiempo Añadido de RPA. Todos preparados, diez minutos esperando a los de siempre. La banda de Ramón García tiene que aparecer desfilando y no sé por que. Por fin a falta de una hora para la ceremonia desfilamos. De verdad, aunque no lo parezca tenemos más canciones que Queimada.
Pero para Queimada la nos esperaba delante del Campoamor. Como somos la banda más importante que no da las campanadas, nos colocaron en la honorífica posición que el espectador puede observar detrás de los coches de los que se bajan los premiados.
Que bien se ponía la cosa, pese al cansancio íbamos a ver de cerca entre otros, a los héroes del fútbol español o (otros que no soy yo) a los Príncipes. ¿Bien? Lo que no nos esperábamos era la cansina queja de los ciudadanos que teníamos detrás. De los famosos llevo aquí desde las tres esperando o tol día esperando pa que os pongáis delante pasando por este guaje no para parez que tien lombrices en el culo a lo que si que nunca nos esperábamos, los insultos: putos gaiteros, les voy a meter la gaita por…, carapijos, gilipollas, gentuza…. Legó al punto que nos gritaran todos a una ¡FUERA! ¡FUERA!, antes de la llegada del presidente del Principado (al que los que lo veían por televisión creían destinatario).
Así que como comprenderéis la siguiente sucesión de invitados y premiados no nos fue tan grata como creíamos y, por lo tanto, su crónica no será como debería.
Si alguno, estuvo alguna vez en el entorno del teatro Campoamor en los minutos previos al acto central de los Premios, sabrá que no todo el mundo llega en coche, los invitados prefieren el ALSA (cosa llamativa) o la interesante cola de la alfombra azul. Y es que la mayoría de los invitados entra al teatro como cualquier hijo de vecino a una discoteca cuando es invitado a una fiesta privada. Forman una inmensa cola desde el hotel Reconquista hasta la entrada del Campoamor con la invitación en la mano, la diferencia es que en esta cola no te encuentras a tus colegas de clase o del pueblo, ni tu primo el de Xixón, sino que son periodistas, pintores, aristócratas, escritores…
Entre otros por allí aparecieron: quien sabe si el próximo presidente del Principado Javier Fernández;  don Luis del Olmo; el sabio de Hortaleza Luis Aragonés; Juan Ramón Lucas con su mujer, el mismo frac del año pasado pero sin el tío Milín; la ministra de Ciencia (creo que sigue siendo) Cristina Garmendia, la de Cultura y Censura Ángeles Glez-Sinde y la nueva ministra de Sanidad, estrenando cargo, Leire Pajín (no haré mención como otros tantos ni a su nombramiento ni a sus morritos). Apareció pletórico el presidente cántabro que se fundió en un largo abrazo con Sergio, presidente de Avante Cuideiru. A la salida volvió, escuchó nuestros ¡Revilla, auténticu! , ¡Gallu!, ¡Ya podíamos tener políticos aquí como usted! y firmó autógrafos de admiradoras (que lo fueron sólo ese día).
Desmejorado, como Fraga que apareció en su furgo, se vio también a Antonio Masip. Al que fuera alcalde de Oviedo, con sombrero y apoyado en una muleta, le eran costosos sus pasos. Más políticos y ex políticos (o como si lo fueran): Ovidio Sánchez, Fernando Lastra y Paloma Saiz, Sergio Marqués, Juan Álvarez…
Los primeros coches en llegar traían también los primeros vítores. Antonio Trevín con el candidato y actual cuasi-ministro de Deporte Jaime Lissavetzky y en el otro coche, el presidente de la RFEF, Ángel María Villar y ¡¡Florentino!! Pérez.
Le siguieron el de los investigadores contra el dolor, el del escritor libanés Amin Maalouf, la jefa de Manos Unidas con una cooperante africana, los arqueólogos de los Guerreros del Siam, el energico y entusiasta de la alegría asturiana Richard Serra, etc.…
Por supuesto los más esperados eran los de la selección de la Selección Española de Fútbol, que eran esperados por cientos de personas preparadas para glayar y con las, no permitidas, cámaras en ristre (-Sergio, tienes la cámara colgando del cuello. -Ah no, esto ye de adorno-).San Íker, Ramos, el pequeño Navas, Capdevilla (siento no ponerle cara),  el león Llorente (por cierto es verdad, es un enano de jardín…), Javi Martínez, Marchena, el gran Xuanín Mata (la representación asturiana), el cerebro español Xavi y, cosa que me llamó tremendamente la atención, un muy serio Pepe Reina quien representó a sus compañeros hasta ese momento pues fue el primero en llegar el día anterior.
Poco más se puede añadir desde mi punto de vista, lo tenéis todo en los periódicos digitales y en Youtube. Yo ya me enrollé bastante pero me queda un tema por remarcar.
Cuando volvíamos a donde estábamos para la clausura, me quedé mirando la gran pantalla de la plaza de la Escandalera, le entregaban el premio a la Selección, esa que tanto nos hizo disfrutar hace ya dos años con ese heroico transcurrir del Europeo y la que nos hizo tocar la gloria del deporte este verano en Sudáfrica.
Nunca dudé de que Vicente del Bosque fuera un gran tipo, pero ese día me convencí de que era algo más, es un paisano. Los asturianos, tenemos varias acepciones para este término: adulto de género masculino, habitante de tu misma tierra y señor, noble, respetable, honorable, grande… y todos los adjetivos que se puedan dar a, en este caso, un profesional que sabe reconocer la obra de sus compañeros, que agradece las bases de su trabajo y que reconoce el trabajo compartido y la gran figura de su predecesor. Pero el político (por no llamarlo de otra manera, político ya es bastante) de Ángel María Villar, que nada pinta en la foto, que como todo político sólo piensa en la imagen y en los pinchinos de después; carece de toda valoración moral puesto que al él nadie lo llama y no es premiado por nadie.
Pues como en todo, hubo momentos para recordar y para olvidar, imágenes para archivar y para borrar, artículos para leer y para (como éste) aburrir; luces y sombras. Sombras más que nada porque ya anochece en este frío día de la estación de gris y marrón.

Munchísimes gracies/ Muchísimas gracias.

   Cuando ficiera esti blogue, per l'entamu'l cursu, nun asperara alcontrame güei con casi 330 visites, nin siquiera tener nengún seguidor. Fícelo sólo pa perder el tiampu ya pa que lo que escribo ya pienso nun quedara perdiu nes ñubes. Seique en dos meses, d'esti blogue sólo quede l'alcordanza (la mio alcordanza), seique Entre roncones y tinta... lleve el Pulitzer del 2012. Lo ye de xuru ye que nun soy el mesmu de fai mes ya mediu, nin pa mi nin pa vosotros.

   Cuando creé este blog, en el principio del cursu, no me esperaba encontrar hoy 330 visitas, ni siquiera tener ningún seguidor. Sólo lo hice para perder el tiempo y para que lo que escribo y pienso no se quedar perdido por las nubes. Posiblemente en dos meses, de éste blog sólo quede el recuerdo (mi recuerdo) o que Entre roncones y tinta... se lleve el Pulitzer del 2012. Pero os prometo que no soy el mismo que hace mes y medio,  ni para mi ni para vosotros.

28 de octubre de 2010

La desilusión de un telespectador o los Juanjos.

                  ¡Qué pena más grande! Con lo bien que estaba encaminado el tema de las series históricas, los biopics o las miniseries que de vez en cuando sacaba alguna cadena de televisión. Pero, ¿adónde hemos llegado?
                 Expongo la situación, lunes, horario de prime time, gran expectativa del nuevo biopic sobre la historia de amor de los Príncipes de Asturias (en Telecinco) y la miniserie histórica Hispania (de Antena 3) Pues, como imagináis y yo me proponía como consumidor acérrimo de la caja tonta made in Spain, iba a pasar una noche entretenida. Pero os adelanto el final: a los 20 minutos estaba leyendo Historia de una escalera en mi habitación.
                Como dijo Jack el Destripador: vamos por partes. Y a rasgos generales:
Felipe y Leticia. Por circunstancias ajenas a mí, tuve que tragarme los primeros 15 ó 20 de la serie de casa Basille. Sensación general (emulando a Arturo González-Campos): un verdadero truño. Un reparto (quitando a los protagonistas) extraño. Y cuando ví Juanjo Puigcorbé, del que tanto se especula estos días, me pregunté ¿quién tendría la brillante idea de decirle que no tenia que interpretar al Rey, sino imitarlo cual Carlos Latre?, es más ¿quien tuvo la brillante idea de vestirlo con ese chándal gris? ¿Era Juan Carlos I o Vicente el de La que se avecina? Sin comentarios…
Gracias a esta serie pude saber dos cosas que no sabía: que la reina es francesa y no griega como algún iluso puede creer. Y que el hotel Reconquista tiene una discoteca donde van los periodistas e invitados de los Premios Príncipe y no sólo eso, si no que el propio Felipe se echa unos bailinos. En fin…
Es llamativo que para el alarde de monarquismo y pelotería absurda (que ni las miles de personas que trabajamos el viernes pasado en Oviedo para los Premios) nos enseñen a un Príncipe idólotra que se ruboriza y enfada cuando una chica le dice algo que no le gusta o si le levanta un poco la voz, sólo me falto escuchar aquel: Que le corten la cabeza.
Por fin consigo ver Hispania. Y esperando encontrarme una buena producción, realista (pero no del mismo modo que la otra) y con grandes interpretaciones; acabo con el mando en la mano dándole al off y preguntándome ¿existe una cosa que se llama rigor histórico o me habré imaginado yo? Por que los señores guionistas esperan que los españoles, con el nivel que tenemos, nos creamos que en la época de Viriato existía un sentimiento patriota o simplemente que existiera el término Hispania y nadie sepa que nos lo impusieron los romanos y además significa tierra de conejos. Pero por desgracia es así; y será el trabajo de tantos y tantos profesores de instituto de borrar esas ideas del chaval/a que vio Hispania y se maravilló ante la tremenda interpretación de Juan José (con la) Ballesta. ¡Lusitanos!, Viriato y su pueblo eran lusitanos –Por que nosotros, los hispanos… ¿pero que me estas contando?... es que ni españoles eran…
Y otro tema es el porqué en los libros de historia se le da más importancia o el porqué se le hace una serie, a un pueblo traidor, a un pueblo que no es hoy español. Cuando en este país existió la mayor resistencia (sólo comparable a la de las islas británicas) que los romanos pudieron encontrar y encontraron. Es más, el propio emperador César Augusto se tuvo que desplazar para callarnos la boca, vencernos y poder dormir tranquilos, porque y no es por nacionalismos n chauvinismos, pero si existió algo parecido a la aldea de Astérix y Obélix, no fueron los lusitanos o los iberos precisamente.  

13 de octubre de 2010

Mutis por el foro de Manuel Alexandre

O    
 12 Francos que iban a la Oficina Nacional a las 3 y decían Bienvenido Míster... ¿Y tú quien eres?

La tímida pero eterna sonrisa de un joven anciano.
Hace unos años unos compañeros y yo adaptamos e interpretamos ( o lo intentamos), la obra de teatro 12 Hombres sin Piedad del original 12 Angry men del estadounidense Reginal Rose. Pero como ejemplo y maestría habíamos tenido la versión de Estudio 1 protagonizada por José María Rodero y José Bódalo.
En ella se dejaba vislumbrar un señorín que interpretaba al Jurado nº5, un hombre tímido apocado, pero, si la situación así lo requería, podía sacar genio de donde aparentemente sólo había mediocridad. La descripción perfecta del actor que lo interpretaba; pero en este caso el Genio era con mayúsculas y con complemento del nombre: de la interpretación.
¿Y por qué cuento esto? Porque, como alguno que me conoce o que conoce la obra ya lo habrá imaginado, ese grandísimo actor nos dejó ayer. El gran Manuel Alexandre.
Sé que ayer, hoy y durante varios días serán litros y litros de tinta, minutos y minutos televisivos y bites y bites de blogs, los que ensalcen (también habrá alguno que critique) la figura del madrileño. Yo, no quiero ser menos, así que comentaré algunas cosas para el que me quiera leer.
No sólo tengo recuerdo suyo de 12 Hombres, que para aquellos chavales de 3º de E.S.O. acabó siendo 9 Hombres. Alexandre estuvo presenté en multitud de experiencias televisivas y cinematográficas en mi escasísimo haber.
Como amante de la caja tonta y de las buenas series, nunca se me olvidará que, como buen ladrón, era un habitual de La Oficina en aquella acertadísima producción de Antena 3. Pero donde verdaderamente era habitual era en un café nada conocido de Madrid, el Café Gijón, dado que aparte de actor, Manuel Alexandre, también era un gran amante del arte y la literatura.
Para los viejos románticos (especialmente lo de viejos), quedará en la memoria como el mítico (que no típico) actor secundario en, entre cientos, Bienvenido Míster Marshall, la trilogía Nacional de Berlanga o Atraco a las 3. Pero como soy de butaca joven, mi mayor recuerdo cinematográfico es ¿Y tú quién eres? Una tiernísima película en la que interpretaba a un enfermo de alzheimer. Con otro enorme, José Luis López Vázquez, que ya, desde el verano,  lo esperaba entre las bambalinas del foro.
Pero el papel que, para mí, siempre marcará a este actor es el de la tv movie 20-N. Llamarme lo que queráis, se que no tengo ni idea y menos criterio aún, pero no habrá actor que mejor interprete a Francisco Franco y me da igual lo que penséis…
Con él,  se fueron y van yendo, como es natural, actores que formaron una generación que marcó un antes y un después, actores de cambios, de innovación, actores de proto-revolución y yo me entiendo. Entre ellos: el ya citado cabinista, Fernando Fernán Gómez, Fernando Delgado, Agustín Gonzalez, José Sazatornil y un inmenso etcétera. Y no inmenso cuantitativamente, sino cualitativamente, como diría mi profesor de filosofía.
(Aplausos)
TELÓN o FIN, para gustos colores.

10 de octubre de 2010

Propiedad intelectual: ¿quién roba a quién?

El otro día, escuche en una discoteca la última y conocidísima canción de David Guetta Sexy Bitcht y me convencí de que quería tenerla en el Ipod para poder volver a disfrutar de ella en cualquier otro momento. No era, por supuesto, la primera canción que me descargaba, ni iba a ser la última. Pero, posiblemente provocada por todos los debates que se tienen últimamente sobre este tema, me entro una profunda duda: ¿estoy robando?
No quiero beneficiarme económicamente de la obra de Guetta, ni siquiera  la tendré más de unos meses en mi reproductor. Pero ¿estoy haciendo algo ilegal? Los contrarios a programas como E-Mule, Ares, Bear Share, P2P, etc. describen esta acción como un robo a la propiedad intelectual del autor, del editor, del montador, del diseñador de la portada del álbum, del que hace la grabación final en el CD, del presidente de la discográfica y si mi apuras hasta de la respetable señora que por las mañanas limpia el estudio de grabación. O sea que yo, que solo quería escuchar una canción que anteayer oí en Tribeca, estoy quitando de comer a los hijos de toda esa gente, solo con un clic del ratón.
El shock que esto me provoca, se atenúa parcialmente cuando leo que el jefe de estos señores, que no están de acuerdo con las descargas, va a cobrar una jubilación de más de 24.500 € al mes.
Cierto es, que este tema me interesa muchísimo desde hace tiempo y que no era la primera vez que me lo preguntaba. Estos mismos que llaman robar a lo que judicialmente esta estipulado como compartir archivos informáticos se dedican a recaudar cantidades ingentes de dinero, con una habilidad mayor que el Sheriff de Robbin Hood, pero ya hablare de ellos unos párrafos mas adelante.
Yo creo que este tipo descargas no dañan a nadie, porque de ellas no se obtiene lucro económico (a excepción, por supuesto de la pagina plataforma de descarga del programa). Y en el momento que me entere de que por bajarme una canción, o cualquier otro archivo, está ganado dinero alguien aparte de mi compañía de ADSL, mi opinión cambiara bastante. Aunque no del todo, por varios motivos que ya saldrán. Sólo intercambio canciones o películas con otra gente que también lo hace conmigo en otra parte del mundo. Pero esto gira rotundamente cuando no se trata de compartir sino de piratear.
Claro esta que descargar y piratear es distinto, aunque haya gente que piense lo contrario. El segundo es un negocio y un delito. No se puede comparar lo que yo hago con lo que hacen las mafias que existen en las ciudades de este país que se dedican a usar los archivos que yo y otras personas colgamos para forrarse. Lo hacen grabando CDs y luego vendiéndolos por las calles esclavizando a unas pobres personas que llegaron aquí buscando salir de la más mísera pobreza. Pero eso es otro tema y no me quiero alargar más todavía.
Una cosa que no dejan muy clara es la siguiente. Dicen que los beneficios no son los mismos, que pierden dinero. Suben el precio de los discos en las tiendas, suben los precios de los conciertos, de las entradas de cine, de los DVDs, etc. y aun así ¿lo siguen perdiendo? Vale, estoy de acuerdo con que no cobran igual, pero no están precisamente “muertos de hambre”, ni Alejandro Sanz, ni Shakira, ni Paulina Rubio tuvieron que vender sus enormes y lujosísimas mansiones en el barrio más caro de Miami Beach, ni ellos ni sus productores.
Y mientras tanto, una asociación privada, se dedica a recaudar impuestos de todos aquellos lugares donde los pueda sacar. Me refiero, por supuesto, a nuestra querida Sociedad General de Autores y Editores. En teoría, debe de recaudar el valor de los derechos de las obras de sus socios, pero no todos los autores y editores del mundo son socios de una sociedad de este tipo. Detalle que olvidan fácilmente, ya que cobran todo tipo de uso musical sea o no de su jurisprudencia y lo hacen en todas partes y doble o triplemente: a las emisoras de radio, a las televisiones (a las que tienen que pagar los anuncios que tu ves o escuchas), a los bares por ponerlas, a las discotecas, ¡a las peluquerías!, ¡a los taxistas!, si te descuidas te cobran por cantar en la ducha. Así luego, sus directivos, mantienen ese altísimo nivel de vida y esas altísimas pensiones.
Esta empresa, como he dicho antes es privada, pero gracias a ciertas colaboraciones y no quiero meterme en política, tienen el total apoyo del Estado. Y esto, les ayuda a, no sólo imponer medidas de cobro por comprar CDs y DVDs vírgenes o reproductores Mp3 ó 4 ó 5 (aunque el señor Ramoncín, se arrepienta ahora), sino hasta el punto de que sea elegida Ministra de Cultura una señora que en su labor de directora de cine y de la Academia del mismo, se haya conocido su defensa de estas cuestiones y su vinculación a este tipo de asociaciones. Y tengan la libertad de sacar leyes antidemocráticas para cerrar paginas  webs a gusto propio, tapadas bajo nombres que para nada tienen que ver, como el de Economía Sostenible. Y dije que no me quería meter en política, en fin…
Como reflexión final opino que los artistas, pieza clave del sostenimiento de la vida y la humanidad, deben de intentar ir detrás y acompañar a la sociedad en sus cambios y nunca, como hacen ahora, intentar luchar contra ellos intentando una tiranía. Va en contra de su espíritu. Deberían adaptarse al tiempo que marcan las personas de a pie y cambiar con ellas. Si el disco ya no se vende igual, ¿porqué no probar con internet? Y si internet me quita el negocio ¿Por qué no invertir más en los directos, las proyecciones en los cines, etc. que son la base de estas actividades?